El caso de Delicia Mamani llegó a la Justicia Federal bajo la hipótesis de trata

La Sala B de la Cámara Federal de Córdoba confirmó este martes la competencia federal, tras meses de lucha impulsada por compañeras y docentes de la Escuela Normal Superior "Dr. Alejandro Carbó".

Delicia Mamani

Este martes, la Sala B de la Cámara Federal de Córdoba confirmó que la desaparición de Delicia Mamani Mamani, de 26 años, será investigada bajo la hipótesis de trata de personas. La joven fue vista por última vez el 21 de noviembre de 2024 en Malagueño, Córdoba. La causa quedó de manera integral bajo el fuero federal.

El tribunal valoró una serie de elementos para dictar la resolución. La interrupción total del contacto de Delicia con su familia y la eliminación simultánea de todas sus redes sociales y grupos de WhatsApp fueron señaladas como conductas ajenas a su cotidianeidad. A eso se suman registros de movimientos fronterizos contradictorios y una situación social y económica de extrema fragilidad que la colocaba en condición de vulnerabilidad.

Su familia sostuvo desde el primer día que la partida no fue voluntaria. Delicia se retiró sin despedirse y sin dinero.

La red que sostiene la causa

Detrás del avance judicial hay una historia de organización colectiva. Las compañeras y docentes de la escuela Escuela Normal Superior «Dr. Alejandro Carbó» han sido centrales en ese proceso. Desde el inicio identificaron señales de alarma que las autoridades desestimaron, y no se detuvieron.

Junto a abogadas y movimientos de mujeres, ese entorno escolar reunió las pruebas que permitieron sostener la hipótesis de trata ante la Justicia. También establecieron contactos con colectivos feministas en Bolivia para rastrear el paradero de la joven.

«Las compañeras y las profes junto con las abogadas reunieron un montón de pruebas que indican que se trata de un caso de trata, pero se demoró un montón», señaló a Canal 10 María Pereyra, activista que acompañó el caso desde Uepc.

Quién era Delicia antes de desaparecer

Delicia vivía en Punta del Agua y viajaba todas las mañanas hasta «El Carbó» para continuar sus estudios. Sus allegados la describían como una joven integrada a su grupo, con participación activa en actos y ensayos escolares. Era el sostén de su madre en una familia numerosa y de escasos recursos.

Ese perfil —su determinación académica y su rol familiar— fue uno de los argumentos que contradijeron desde el inicio la teoría de una partida espontánea.

La trampa del perfil falso y el sospechoso

Durante la búsqueda inicial, las compañeras de Delicia tomaron contacto con un perfil de Facebook que creían pertenecía al hermano de la joven. Cuando acompañaron a la familia a la Unidad Judicial y lo conocieron en persona, notaron que no era el mismo que respondía en esa cuenta.

Asi fue como se enteraron que el cuñado de la víctima era quien se había hecho pasar por él para comunicarse con el entorno escolar. Ese familiar es hoy el principal sospechoso en la causa. Existe además un antecedente documentado: en una ocasión anterior, él trasladó a Delicia a Mendoza para trabajar en condiciones de explotación.

Los obstáculos que retrasaron todo

El camino hasta este fallo no fue directo. Las primeras denuncias fueron rechazadas bajo el argumento de que el caso ya estaba radicado en Jujuy. Esa demora inicial costó tiempo crítico para la búsqueda.

Los prejuicios también aparecieron en instancias formales. En el Consulado de Bolivia se planteó que la entrega de hijos para trabajar era una práctica culturalmente normal. Esa mirada relativizó la gravedad de los hechos y dilató la respuesta del Estado.

Aunque las pruebas se presentaron en diciembre, la feria judicial y las demoras administrativas postergaron el traspaso al fuero federal por varios meses. El jueves pasado, la familia de Delicia se movilizó frente a los Tribunales Federales para exigir esa intervención. Este martes llegó la respuesta.

Si tenés información sobre el paradero de Delicia Mamani Mamani, comunicate al 145, la línea nacional, gratuita y anónima para denuncias por trata de personas, o acercate a las autoridades competentes.

Salir de la versión móvil