Durante el Festival Nacional del Cuarteto en Jesús María, un amplio operativo policial desplegado en distintos puntos de la ciudad terminó con varias detenciones y el secuestro de armas, dinero en efectivo y entradas que eran revendidas de manera ilegal.
Uno de los procedimientos más destacados se realizó sobre avenida Córdoba al 350, donde la Policía arrestó a una pareja acusada de comercializar entradas de forma irregular. En el lugar, los efectivos incautaron 47 tickets, dinero en efectivo, tarjetas bancarias y un teléfono celular, que quedaron a disposición de la Justicia. Según fuentes policiales, la acción fue parte de un control preventivo destinado a garantizar el orden durante la masiva concurrencia al festival.
En otro procedimiento, personal policial encontró un bolso abandonado dentro de un establecimiento educativo de barrio La Capilla. El bolso contenía una carabina calibre 22 con cartuchos y un pistolón. De acuerdo con el testimonio de un vecino, un sospechoso habría arrojado el bolso antes de intentar escapar, lo que permitió a la Policía asegurar el arma y evitar un posible incidente.
Durante el operativo también fueron detenidos tres hombres que trabajaban como cuidacoches sin autorización en la intersección de Delfín Díaz y Cástulo Peña. En este caso, los efectivos secuestraron chalecos refractarios, linternas y dinero en efectivo, mientras que los detenidos quedaron a disposición de la Justicia local.
Otro de los procedimientos se llevó a cabo en inmediaciones de Mariano Moreno y Bolivia, donde la Policía arrestó a un hombre de 26 años que portaba una pistola calibre 45, asegurando el arma antes de cualquier posible uso indebido.
Según informaron fuentes oficiales, todas las detenciones y los elementos secuestrados fueron puestos a disposición de la Justicia, en el marco de un operativo que buscó garantizar la seguridad de los asistentes y el normal desarrollo del festival.
El operativo se enmarca dentro de las acciones de prevención y control que la Policía de Córdoba realiza durante eventos masivos, con el objetivo de evitar delitos relacionados con la venta ilegal de entradas y la portación de armas, garantizando así un entorno seguro para los miles de espectadores que participan del festival.
