La investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa sumando medidas clave y este miércoles la Justicia realizó un nuevo allanamiento en la vivienda de Claudio Barrelier, principal acusado del crimen, en busca de nuevas pruebas genéticas que permitan fortalecer la causa.
El operativo se desarrolló durante casi tres horas en el domicilio ubicado sobre Juan del Campillo al 800, en barrio Cofico, donde los investigadores sospechan que la adolescente de 14 años fue asesinada antes de que su cuerpo fuera trasladado y abandonado en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra.
El lugar permaneció cercado mientras trabajaban efectivos del Departamento de Unidades de Alto Riesgo (Duar) y personal de Investigaciones. Los agentes ingresaron con mamelucos y equipamiento especial para realizar pericias en distintos sectores de la vivienda en busca de rastros biológicos y muestras genéticas.
Las tareas no se limitaron a la planta baja, donde la fiscalía presume que ocurrió el homicidio, sino que también se extendieron a la planta alta del inmueble, donde residía una pareja amiga de Barrelier, con el objetivo de obtener nuevos elementos de prueba.
El procedimiento se realizó pocos días después de la detención de Osvaldo Fassetta, amigo del principal acusado y quien compartía la vivienda al momento del crimen. Fassetta fue arrestado el 4 de junio e imputado por encubrimiento agravado, mientras que Barrelier permanece detenido desde el 26 de mayo, acusado de femicidio.
A ellos se sumó Soledad Andreani, amiga del principal acusado y propietaria del Ford Ka negro que, según la hipótesis del fiscal, fue utilizado para trasladar el cuerpo de Agostina. La mujer fue detenida el lunes pasado, aunque debió ser internada en el Hospital Neuropsiquiátrico de Córdoba tras sufrir una crisis antes de ser alojada en el complejo carcelario de Bouwer.
En paralelo, la investigación continúa incorporando nuevos testimonios. Este miércoles habló Estefanía, dueña de la ferretería donde Barrelier y Andreani realizaron una compra pocas horas después del crimen.
La comerciante relató que ambos llegaron al local de calle Alsina al 2300, en barrio Yofre, entre las 12 y las 13 del lunes 25 de mayo, un horario que coincide con la franja temporal en la que, según la fiscalía, el cuerpo de la adolescente habría sido trasladado hasta el lugar donde finalmente fue hallado.
Según su testimonio, pese al movimiento generado por el feriado patrio y los desvíos de tránsito en la zona, los dos se mostraron tranquilos y actuaron con total normalidad, sin evidenciar nerviosismo.
A casi tres semanas del crimen, la investigación avanza con una hipótesis cada vez más consolidada sobre un presunto ataque sexual seguido de un desenlace fatal, mientras pierde fuerza la teoría de una posible venganza vinculada al narcotráfico, una versión que había circulado en los primeros días de la pesquisa.
Con nuevas pericias, testimonios y tres detenidos, la Justicia busca consolidar la prueba científica para reconstruir con precisión cómo ocurrió el femicidio de Agostina y cuál fue el grado de participación de cada uno de los imputados.
