Una mujer trans de 44 años murió este jueves tras ser atacada con un arma blanca durante una pelea en la vía pública, en la ciudad de Villa Nueva, en el departamento General San Martín.
La víctima fue identificada por referentes del colectivo LGBT de la zona como Jessica Núñez, con residencia en Villa María. Según los primeros datos de la investigación, recibió una puñalada en el pecho, logró caminar unos 400 metros y finalmente cayó desvanecida en la calle.
El hecho ocurrió alrededor de las 4 de la madrugada en barrio La Floresta de Villa Nueva, en inmediaciones del puente Isidro Fernández Núñez y de la zona costera del río Ctalamochita.
A las 5.37, la Policía recibió un llamado de alerta por la presencia de una persona gravemente herida en la vía pública. Cuando los efectivos llegaron a calle San Luis al 200, encontraron a la mujer en estado crítico.
Bomberos Voluntarios la trasladaron de urgencia al Hospital Regional Pasteur de Villa María, pero murió poco después de ingresar.
Dos detenidos por el crimen
A partir de los primeros elementos reunidos en la escena, la Policía detuvo a dos personas que serían familiares y estarían directamente vinculadas con el hecho.
Se trata de Johana Mailén Rogero, de 22 años, y su padre, Cristian Oscar Rogero, de 48. Ambos fueron trasladados a la Alcaidía de Villa María, donde permanecen a disposición de la Justicia.
La joven fue imputada como supuesta autora de homicidio simple, mientras que su padre quedó acusado como supuesto partícipe necesario del mismo delito.
La investigación está a cargo de la fiscala de Fuero Múltiple de Villa María, Juliana Companys.
Una pelea y una disputa previa
Según los primeros datos incorporados al expediente, Jessica mantenía un conflicto personal previo con Johana Rogero. La principal hipótesis de los investigadores apunta a que el crimen se produjo en el marco de una pelea.
De acuerdo con fuentes de la investigación, el enfrentamiento habría ocurrido en presencia de allegados a la joven y la víctima habría sido atacada con una cuchilla.
Los detenidos, según trascendió, compartían domicilio en el sector de La Floresta, mientras que Jessica residía en barrio Ameghino de Villa María, aunque solía frecuentar la zona donde ocurrió el ataque.
Vecinos del lugar señalaron que durante la madrugada escucharon gritos y corridas en la vía pública.
La investigación y el contexto del crimen
Durante las primeras horas posteriores al hecho, efectivos de la Dirección General de Investigación Criminal y de la Policía Científica realizaron peritajes y tomaron testimonios. También se analizaron cámaras de seguridad de la zona.
La fiscalía busca reconstruir cómo comenzó la pelea y establecer con precisión qué participación tuvo cada uno de los detenidos en el ataque que terminó con la muerte de Jessica.
Por el momento, los investigadores descartan que se haya tratado de un hecho de violencia de género y sostienen como principal línea una disputa de índole personal preexistente.
En el lugar se montó un importante operativo para preservar la escena, con corte total del tránsito vehicular y peatonal en las inmediaciones del puente.
La causa continúa en etapa de investigación y ambos detenidos aguardan las correspondientes indagatorias judiciales.
