Para muchos argentinos, Brasil es el destino vacacional por excelencia en verano. Ya sea cruzando la frontera en coche hasta Florianópolis o volando hacia el norte hasta las cálidas aguas de Maceió, la promesa de playas infinitas, bebidas frías y un ambiente relajado es imposible de resistir. Aunque compartimos frontera y amor por el fútbol, hay diferencias importantes que hay que tener en cuenta para que tu viaje sea lo más agradable posible.
Asegura tu conexión digital
Cuando llegue a su hotel o se instale en un quiosco junto a la playa, lo primero que probablemente hará será conectarse al wifi. Todos queremos subir fotos a Instagram o consultar nuestro saldo bancario para ver cómo afecta el tipo de cambio a nuestro presupuesto. Sin embargo, las redes públicas de los lugares turísticos son objetivos prioritarios para el robo de datos. Es fundamental garantizar la privacidad de su información personal mientras navega.
Si no está familiarizado con las herramientas de ciberseguridad, tal vez se pregunte: ¿qué es una VPN? Básicamente, es un servicio que crea un túnel seguro y cifrado para su tráfico de Internet. Esto es especialmente útil para los viajeros. No solo protege sus contraseñas de miradas indiscretas en redes abiertas, sino que también le ayuda a acceder a contenidos de su país que podrían estar bloqueados en el extranjero. Al cifrar sus datos, puede consultar su correo electrónico y gestionar sus finanzas con la tranquilidad de saber que su identidad digital está protegida frente a posibles amenazas.
Dominar el juego del dinero
El manejo de la moneda es siempre un tema importante de conversación para nosotros. Los días en los que se podía usar fácilmente el efectivo para todo están desapareciendo en Brasil. Verás que incluso los vendedores ambulantes más pequeños que venden queijo coalho suelen aceptar tarjetas. Depender únicamente del efectivo puede ser arriesgado e inconveniente, especialmente dada la fluctuación entre el peso, el dólar y el real.
Da prioridad al uso de tarjetas de crédito o débito, pero asegúrate de notificarlo a tu banco antes de salir de viaje para evitar que te bloqueen la tarjeta por actividad sospechosa. Aunque los locales utilizan «Pix» para casi todo, este sistema de pago instantáneo suele estar reservado a los residentes con una cuenta bancaria brasileña. Por lo tanto, la estrategia más inteligente es llevar una combinación de reales en efectivo para pequeñas propinas y una tarjeta fiable para cenas y alojamiento.
Salud y precaución en la calle
El sol brasileño no es ninguna broma. Incide de forma diferente que en Mar del Plata. El índice UV es significativamente más alto, especialmente en el noreste, por lo que es imprescindible aplicar protector solar de factor alto si quieres evitar pasar tus vacaciones rojo y con la piel pelada. La hidratación es igualmente importante; bebe mucha agua embotellada y agua de coco para mantenerte fresco.
En cuanto a la seguridad, la regla general es pasar desapercibido. Evite ir a la playa con joyas caras o lucir el último modelo de teléfono inteligente en una acera concurrida. Brasil es un país generalmente acogedor, pero los grandes centros turísticos tienen su cuota de delitos oportunistas. Mantén tus pertenencias cerca, utiliza la caja fuerte del hotel para guardar tu pasaporte e intenta aprender algunas frases básicas en portugués. Aunque el «portuñol» suele funcionar, siempre se agradece el esfuerzo por hablar el idioma local y puede ayudarte a resolver problemas más rápidamente.
¡Que tengas un viaje fantástico, disfrutes de la feijoada y te empapes de toda esa energía tropical!
