Stellantis, un mojón de la realidad automotriz argentina

El gigante que aglutina las marcas Fiat, Peugeot, Citröen, RAM y Jeep cierra un turno en su planta de El Palomar y, al mismo tiempo, abre concesionarios de la marca china Leapmotor. Córdoba no se vería afectada por el liderazgo de Fiat.

Stellantis, un mojón de la realidad automotriz argentina

Sabemos que la industria automotriz no escapa a la realidad argentina y atraviesa un cambio de paradigma donde la producción nacional parece ceder terreno frente a la lógica comercial de la importación.

La automotriz Stellantis, el gigante que aglutina las marcas Fiat, Peugeot, Citroën, RAM y Jeep, se ha convertido en el máximo exponente de esta dualidad: mientras ajusta su estructura fabril y reduce turnos de trabajo, acelera a fondo para posicionarse como el principal importador de vehículos de origen chino.

Ajusto por acá, invierto por allá…

En un contexto de caída de la demanda interna y menores exportaciones, Stellantis confirmó el cierre de un turno de producción en su planta de El Palomar —donde fabrica los Peugeot 208 y 2008—. La medida viene acompañada de un plan de retiros voluntarios para sus operarios, con el objetivo de readecuar el volumen operativo a una realidad donde la fabricación local enfrenta severos desafíos de competitividad.

La medida afecta solamente a la producción de los Peugeot 208 y 2008.

Con este escenario de fondo, Stellantis despliega su estrategia comercial para no quedar fuera de la tendencia. El grupo anunció la creación de una red de 11 concesionarios oficiales para el desembarco de Leapmotor, su nueva marca china de autos eléctricos. En el listado, Córdoba tiene asegurado al grupo Tagle como vendedor, pero se especula con que se sume algún otro nombre con peso propio.

La jugada es clara: mientras elimina la capacidad de trabajo en las líneas argentinas, utiliza la estructura del grupo para introducir unidades fabricadas en China, capitalizando el auge de patentamientos que ya muestran las estadísticas de Acara.

Para Stellantis, el futuro parece venir desde Asia mientras las líneas de montaje del Gran Buenos Aires operan a media máquina, reflejando una industria que prefiere el margen de la importación antes que el riesgo -y los costos- de la manufactura.

La planta Peugeot en El Palomar reducirá su producción en mayo.

El «viento de cola» habla mandarín 

Esta decisión no es azarosa. Los números del primer trimestre de 2026 han sido determinantes: los patentamientos de autos de origen chino han dejado de ser marginales para convertirse en un actor central del mercado. En enero de 2026, las marcas chinas ya representaban el 12% del mercado total, un salto abismal comparado con el 2,2% que promediaron en 2025.

Firmas como BYD y BAIC han logrado meterse en el «Top 10» de las marcas más elegidas, demostrando que el consumidor argentino está validando la oferta asiática, impulsada por precios competitivos y una rápida disponibilidad de unidades frente a las demoras que a veces sufre la cadena de valor nacional.

En Córdoba, más producción 

Para Stellantis, esta encrucijada estratégica encuentra en Córdoba un escenario de contrastes que refuerza su nueva hoja de ruta. Mientras la planta de El Palomar ajusta su estructura, el complejo industrial de Ferreyra se posiciona como el pulmón productivo del grupo: las proyecciones para 2026 prevén alcanzar las 73.700 unidades, superando con creces las 63.400 fabricadas el año anterior.

En la planta de Ferreyra se fabrican las pickups Fiat Titano y RAM Dakota.

Sin embargo, el peso de la provincia no es solo fabril, sino fundamentalmente comercial. Según destacó Pablo García Leyenda, director comercial de la firma, a Radio Punto a Punto, Córdoba es el mercado más relevante para la compañía en el país, con un desempeño que supera la media nacional. El liderazgo de Fiat es el caso más emblemático, logrando una participación del 15% en el mercado cordobés durante el primer trimestre, frente al 12,5% registrado a nivel país.

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