Un equipo interdisciplinario de investigadores argentinos descubrió una nueva especie de mamífero en las sierras del oeste de Córdoba. Se trata de Apnoctomys conicetorum, conocida como la rata vizcacha del Chaco Serrano o rata vizcacha de Guasapampa, un hallazgo que no solo incorpora una nueva especie a la biodiversidad nacional, sino que también representa la descripción de un género completamente nuevo para la ciencia.
El descubrimiento fue realizado en el Parque Nacional Traslasierra, en el noroeste cordobés, y quedó formalmente documentado en un estudio publicado recientemente por especialistas de distintas instituciones científicas del país. El nombre científico de la especie rinde homenaje a la Administración de Parques Nacionales y al CONICET, en reconocimiento a su labor en la conservación de la biodiversidad y la investigación científica.
La nueva rata vizcacha es un roedor de tamaño mediano, de aproximadamente 35 centímetros de longitud, con una cola excepcionalmente larga y peluda. Habita una franja muy restringida de bosques del Chaco Serrano en la Sierra de Guasapampa, un ambiente caracterizado por afloramientos rocosos y abundancia de bromelias, que constituirían una parte importante de su dieta.
El antropólogo Julián Mignino, investigador del Instituto de Antropología de Córdoba (IDACOR-CONICET) y del Museo de Antropología de la Universidad Nacional de Córdoba, participó del proyecto que permitió identificar a la nueva especie, y según explicó en diálogo con Hoy Día Córdoba, el hallazgo fue el resultado de años de investigaciones sobre la biodiversidad de mamíferos de las sierras cordobesas y del aporte de los pobladores de la región. «Existían relatos locales y algunas publicaciones que alertaban sobre la posible presencia en la Sierra de Guasapampa de un roedor similar a las llamadas ratas cola de pincel. Eso motivó nuevas exploraciones en la zona«, señaló.
En 2023, un equipo integrado por arqueólogos, biólogos, paleontólogos y otros especialistas realizó una campaña de relevamiento en el Parque Nacional Traslasierra. Fue allí donde registraron ejemplares que despertaron el interés de los investigadores.
«Hacia el final de la expedición, después de largas jornadas de trabajo en ambientes exigentes y de difícil acceso, encontramos individuos que llamaron poderosamente nuestra atención. A partir de ese momento comenzaron los estudios que finalmente condujeron a la descripción de este nuevo género y especie», relató Mignino.
ADN, anatomía y evolución
Para confirmar que se encontraban ante una especie desconocida, los investigadores combinaron trabajo de campo con estudios genéticos y anatómicos. «Analizamos su ADN para determinar su parentesco con otros roedores sudamericanos y estudiamos en detalle características externas, del cráneo, los dientes y el esqueleto», explicó el antropólogo.
Los resultados fueron concluyentes. Los análisis demostraron que el animal presenta diferencias morfológicas y genéticas significativas respecto de otras ratas vizcachas conocidas. Sobre esos resultados, Julián destacó: «Los estudios genéticos mostraron que se encuentran evolutivamente separado de las demás ratas vizcachas desde hace millones de años. La combinación de evidencias externas, anatómicas y genéticas permitió determinar que no se trataba simplemente de una nueva especie, sino de un género completamente nuevo para la ciencia».
El hallazgo tiene una relevancia especial porque, aunque en los últimos años se describieron más de veinte especies nuevas de mamíferos en Argentina, es el primer género de mamífero descubierto a partir de ejemplares capturados en el campo desde el año 2000.
Una especie potencialmente vulnerable
Hasta ahora, Apnoctomys conicetorum solo fue registrada en una zona muy acotada de las Sierras de Guasapampa, por lo que hay múltiples interrogantes sobre su conservación y peligro de extinción. «Todo indica que podría tratarse de una especie vulnerable. Su distribución geográfica parece muy limitada y depende de ambientes serranos bien conservados«, advirtió Mignino.
El investigador señaló que las especies con áreas de distribución reducidas suelen ser especialmente sensibles a amenazas como incendios forestales, degradación del hábitat y otros impactos vinculados a la actividad humana.
Por ello, uno de los próximos objetivos será estudiar con mayor precisión su abundancia, distribución y ecología para evaluar formalmente su estado de conservación y definir estrategias de protección. En ese sentido, destacó que parte de su hábitat se encuentra dentro del Parque Nacional Traslasierra, una condición que favorece su preservación a largo plazo.
El ecosistema aún guarda secretos
Aunque todavía se conoce poco sobre el rol ecológico de la especie, los científicos estiman que podría cumplir funciones importantes dentro del ecosistema serrano. «Probablemente participe en el consumo de bromelias y otras plantas nativas, contribuyendo a la dinámica de la vegetación. También podría intervenir en la dispersión de semillas y formar parte de la dieta de aves rapaces, zorros y otros depredadores«, explicó Julián.
Para el investigador, el hallazgo demuestra que incluso en regiones consideradas relativamente estudiadas todavía existen especies desconocidas para la ciencia. «El descubrimiento pone de manifiesto que los ambientes serranos del oeste de Córdoba albergan una biodiversidad única que aún no conocemos en su totalidad«, concluyó.
La descripción de Apnoctomys conicetorum constituye un aporte significativo al conocimiento de la fauna argentina y refuerza la importancia de la investigación científica y de las áreas protegidas para preservar un patrimonio natural que todavía sigue revelando nuevas sorpresas.
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