Sentar Cabeza
Morena Rial tiene 25 años, es conocida por ser hija del comunicador Jorge Rial y por haber tenido una juventud revuelta y bastante desarreglada. De hecho, ha cometido algunos delitos “inexplicables”, y ahora se encuentra en una situación judicial complicada. No todo sirve para llamar la atención y caretearla de “rebelde sin causa”. En Buenos Aires ya fue condenada por un robo, a 3 años de cárcel, mediante un juicio abreviado y con la absoluta admisión de haberlo cometido. Durante casi 8 meses que permaneció alojada en el Penal de Magdalena, “se portó muy bien” y demostró que es consciente de sus actos más allá de sus conflictos personales. Por estos días, permanece con arresto domiciliario junto a su pequeño hijo Amadeo.
Lamentablemente para ella, tiene un juicio pendiente en nuestra ciudad, por presuntos delitos que cometió en perjuicio del padre de su primer hijo, Facundo Ambrosioni, y familiares. El primero es por el robo de siete celulares en un local comercial de su ex-pareja. La segunda imputación es por amenaza coactiva al padre de Facundo a quien le habría dicho: “Con mis amigos te vamos a matar…a todos…no va a quedar nadie vivo si nos denuncian”. La acusación se completa con un hecho de vandalismo contra el auto de un joven a quien interceptaron, robándole además la chapa patente. El juicio, que todavía no tiene fecha de inicio, se realizará en la Cámara Once del Crimen, con la acusación del fiscal Fernando López Villagra. Por ahora todos los esfuerzos del abogado defensor Nicolás Ruades para llegar a un arreglo reparatorio a fin de evitar el juicio han fracasado, por el rechazo de los abogados querellantes Carlos Nayi y Mónica Pico, y también del Superior Tribunal.
De confirmarse los cargos, Morena Rial sería nuevamente condenada y seguramente las penas unificadas. El mínimo y el máximo de la eventual condena van entre los 2 y 12 años de prisión, y el tribunal estará integrado por Gabriela Rojas Moressi, Horacio Carranza y Susana Frascaroli. Seguramente serán audiencias muy mediáticas e incomodas para Morena Rial…pero también podrían ser su oportunidad de sentar cabeza.
La banda de Huguichi o manitos blancas
Hace algunos días, el Tribunal Oral Federal Dos de Córdoba impuso 8 años de prisión para un conocido narco boliviano detenido en el año 2024 en nuestra ciudad. Hugo Hermosa Vacaflor de 56 años era experto en conseguir, transportar, almacenar, fraccionar y vender cocaína en nuestra capital con la modalidad de delivery. A la droga la traía desde Bolivia, a través de Salta y la guardaba en baldes de pintura en un comercio trucho que usaba como pantalla en barrio Ameghino Norte. Su “mano derecha”, el peruano Antonhy Amadeus “Tomás” Delky Artenaza, también fue condenado pero a 6 años y 9 meses de cárcel. Con integrantes cordobeses además, Hermosa Vacaflor había armado una banda bien aceitada y obediente a sus órdenes que recaudaba miles de dólares por la venta al menudeo. Los cómplices locales de la gavilla, Yohana Villarreal, Walter Sosa, Osvaldo Cejas y Gustavo Cabello también fueron condenados, pero a 3 años de prisión condicional, por lo que recuperaron la libertad.
Los hechos investigados por el fiscal Hairabedian correspondían al período entre septiembre del 2023 y noviembre del 2024, cuando estos narcos fueron descubiertos con más de 66 kilos de cocaína y cerca de USD200.000 en su poder. Esta organización guardaba la “mercadería” en casas de Arguello, Villa Martínez, Malvinas Argentinas y hasta en un departamento céntrico cercano al Paseo de las Artes. A la cocaína la traían desde el norte oculta en llantas y neumáticos de una camioneta, y aquí la guardaban en tarros de pintura blanca. Por supuesto, todo estaba supervisado por Hermosa Vacaflor, un jefe obsesivo y detallista que incluso en los cruces telefónicos se refería a la droga como rabas o pescado. Así funcionaba la banda de manitos blancas (por manchas de vitiligo), también conocido por el apodo de Huguichi (tierno diminutivo de Hugo).
