El estreno de “La Yegua de Troya (existimos, les guste o no)” será el 19 de junio a las 20:30 en el Cineclub Municipal Hugo del Carril y marca un momento importante dentro de un recorrido que viene creciendo desde hace años, entre la formación internacional, el trabajo territorial y una forma de hacer cine que se piensa desde lo colectivo.
La película, dirigida por Santiago Sarmiento, tiene una duración de 63 minutos y se acerca a la figura de Maite Amaya (1980–2017) a través de lo que llama sus “presencias”. En lugar de construir una biografía clásica, la propuesta busca abrir otras formas de narrar su huella, entendiendo su legado como algo vivo, que todavía dialoga con el presente y con las organizaciones sociales.
Para el director, el impulso de la película no tuvo que ver con lo comercial, sino con una relación humana y política que fue creciendo con el tiempo. En ese sentido, reconoce que se trata de un proyecto que no encaja fácilmente en las lógicas habituales de financiamiento del cine, pero que se sostiene desde la necesidad de contar una historia que, para él, sigue teniendo sentido hoy.
La producción está a cargo de Producciones Anónimas —junto a Abril Fernández— y Altroqué Cine, un colectivo con experiencia en trabajos como Madre Baile (2020), el documental de Vivi Pozzebón sobre el origen del cuarteto y el rol de la mujer en el género. El proyecto se inscribe dentro de una forma de producción que pone el acento en lo comunitario, tanto en el proceso como en la manera de pensar el cine.
Sobre el realizador
Para comprender la profundidad de este largometraje, es necesario observar la trayectoria de su director. Santiago Sarmiento, sanjuanino de nacimiento pero radicado en Córdoba desde hace 13 años, ha forjado su identidad profesional en los márgenes de la industria comercial, volcándose decididamente al cine comunitario y documental. Recientemente, Sarmiento alcanzó un hito significativo al ser el único argentino seleccionado entre realizadores de todo el mundo para participar en una prestigiosa residencia de creación documental en la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños, en Cuba. Esta institución, fundada por figuras de la talla de Gabriel García Márquez y Fernando Birri, es un ícono del nuevo cine latinoamericano.
La protagonista
A lo largo de su vida, Maite entendió que la organización colectiva era la única herramienta capaz de transformar las condiciones materiales de existencia.
En consonancia, Santiago explica que Maite integraba la Federación de Organizaciones de Base (FOB), una organización social y piquetera, y que desde allí participó de una de las experiencias de recuperación territorial más significativas de aquellos años. “La Casa Caracol surge en el 2002, como un espacio recuperado que estaba abandonado en General Paz. Con toda la movida del 2001 hubo un grupo que recupera la casa y entre ellos estaba la Maite”, señaló. Como delegada materializó en su propio cuerpo la lucha piquetera (hasta sus últimos días).
La «Monstrua Multiforme»
Lo que hoy es un largometraje comenzó en 2019 como un proyecto de cortometraje. Sin embargo, la investigación y el encuentro con las compañeras de militancia de Maite Amaya revelaron un universo narrativo que no podía ser contenido en pocos minutos. Sarmiento explica que la decisión de extender el relato fue una respuesta a la riqueza de las voces encontradas: “nos dimos cuenta que estaba bueno que fuera un poco más largo… había otras voces… y sentimos que estaba bueno que se abriera un poco más la historia”.
Tras un largo proceso que incluyó una campaña de financiamiento colectivo y el apoyo del INCAA, el film adoptó una estructura de «collage» de recortes, ideas y voces. Lejos de la biografía lineal, la película busca (re)construir un cuerpo colectivo, lo que el equipo define como una «monstrua multiforme» hecha de muchos y muchas que enfrenta un sistema de opresión y explotación. Para lograr esta estética, el film integra material de archivo de organizaciones como la FOB, la Marcha de la Gorra y el Colectivo Manifiesto, junto con animación stop motion realizada por el Estudio Alimoné.
En esa linea, el realizador reconoce con honestidad que producir cine sobre estas temáticas en el contexto actual es un desafío mayúsculo: “la temática claramente no es algo rentable ni para la línea de algunos financiamientos de ahora ni una cuestión comercial, pero me parece importante hacerlo de cualquier forma”.
Preguntas hacia el futuro
Para Santiago, la película se aleja deliberadamente de una estructura biográfica tradicional. Más que reconstruir la vida de Maite Amaya desde una lógica lineal, el film busca pensar su presencia en clave colectiva y política. “No es una película de homenaje, de su vida, de su figura, sino más sobre qué hay de ella”, explicó el realizador.
En esa línea, el documental propone una reflexión sobre las huellas que dejó su militancia en las organizaciones, los vínculos y las luchas que continúan vigentes. Por eso, según adelantó Santiago, la sinopsis define a la obra como “una película de las presencias de la Maite”, poniendo el foco no solo en su historia personal, sino también en aquello que permanece y se proyecta hacia el futuro.
Por último, para Santiago el Cineclub Municipal Hugo del Carril es el espacio ideal para este estreno, no solo por sus condiciones técnicas, sino también por su apertura hacia propuestas audiovisuales que, aunque rigurosas en lo formal, escapan a las lógicas comerciales y apuestan por una construcción colectiva. Como antesala de lo que será el estreno oficial, el equipo de producción anunció que el tráiler oficial de la película se lanzará este jueves a las 20 a través de su instagram (@anonimas.audiovisual).
Ficha técnica y participantes
| Idea original | Santi Sarmiento y Abril Fernández Ferrez |
| Dirección y montaje | Santi Sarmiento |
| Guion | Santi Sarmiento y Caro Rojo |
| Producción general | Producciones Anónimas y Altroqué Cine |
| Producción ejecutiva | Rodrigo Del Canto |
| Entrevistadas | Nati Di Marco, Euge Aravena, Luce, Ivanna Aguilera, Fe de Fénix, Marlene Wayar, Rocío Bustamante, Susana Quarin, Yami Romero y Yurleni Fuentes |
| Animación stop motion | Estudio Alimoné (Maximiliano Angeleri Marty y Diego Peralta) |
| Diseño de personaje e ilustración | Lu Raciti |
| Equipo técnico de entrevistas | Cámaras y sonido: Abril Fernández Ferrez, Santi Sarmiento, Caro Rojo, Rodrigo Del Canto, Galo Bula y Ro Tobal |
| Postproducción y diseño sonoro | Ro Tobal (asesoría de Manuel Yeri Racig y diseño sonoro de animación de Santi Sarmiento) |
| Material de archivo | Federación de Organizaciones de Base (FOB) Córdoba, Espacio Libertario Paraná, La Condesa, Cobertura Colaborativa Marcha de la Gorra, Mucho Palo Noticias, Medio Negro, Colectivo Manifiesto y colaboradores particulares como Matías Minghini, Juan Drago, Noe Gall y Matías Magnano |
| Música | Fe de Fénix (“Candombe para Azul”), Nautilus (“La noche, la lluvia y la sed”), Tranki Punki (“Marea negra”) y música incidental de Ignacio Nacho Sánchez |
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