En la obra de Antonella Alignani, los restos materiales de una biografía corporal funcionan como punto de partida. A partir de radiografías y registros clínicos que alguna vez buscaron clasificar o corregir un organismo, la obra desplaza el frío lenguaje médico hacia el territorio de la imagen, la memoria y la experiencia estética.
Bajo esta premisa conceptual, el próximo viernes 5 de junio a las 19, el Centro Cultural España Córdoba (Entre Ríos 40) abrirá sus puertas a Post Síntoma. Esta muestra individual, curada por Rosario Perazolo Masjoan en el marco del programa Discart, marca un hito institucional al concretar la reapertura de una de las salas del centro que permanecía cerrada desde el año 2024.
La exposición plantea una interrogante vital: “¿Qué pasa con los cuerpos después del primer síntoma?”. A través de esculturas y dispositivos instalativos, los huesos operan como archivo y la piel como superficie de inscripción, tensionando los límites entre la evidencia clínica y el gesto artístico. El proyecto, distinguido en el laboratorio Manipular la Forma 2025, también explora qué formas emergen cuando los vestigios médicos dejan de ser diagnóstico para convertirse en obra.

Finalmente, la propuesta destaca por un cruce poco habitual en el circuito local: artista y curadora comparten una experiencia atravesada por la discapacidad, concebida no como categoría cerrada, sino como «lugar de producción, mirada y lenguaje» que busca expandir el campo cultural de la ciudad. La entrada es libre y abierta a la comunidad.









