El Arsenal volvió a gritar campeón de la Premier League después de más de dos décadas. El festejo anticipado se concretó este martes a raíz del empate 1-1 del Manchester City en su visita al Bournemouth, un resultado que dejó al escolta sin chances matemáticas de pelear por el primer puesto en la última fecha del torneo.
El encuentro disputado en el Vitality Stadium comenzó adverso para los Ciudadanos tras el gol del juvenil francés Eli Kroupi a los 39 minutos del primer tiempo. Pese a los cambios en el complemento, el conjunto de Pep Guardiola recién alcanzó el empate a los 94 minutos mediante un remate cruzado del noruego Erling Haaland. Con este punto, el City sumó 78 unidades y quedó a cuatro de distancia del Arsenal, cuando solo restan tres en juego. Todo esto ocurrió en medio del cimbronazo generado por la noticia sobre la inminente salida de Guardiola, quien dejará el club luego de una década.
Una campaña histórica
Para el Arsenal, esta coronación significa el fin de una espera que se extendió desde la temporada 2004. En aquella oportunidad, el equipo de Arsène Wenger cerró el campeonato invicto con 26 triunfos y 12 empates, ganándose el emblemático apodo de “Los Invencibles”. Con el éxito actual, el Arsenal alcanza su decimocuarta liga y se consolida en el tercer escalón histórico de máximos ganadores del campeonato inglés detrás del Manchester United y el Liverpool.
El trofeo le permite al Arsenal llegar con un envión inmejorable a su próximo objetivo. Liberado de la presión local, jugará la final de la UEFA Champions League frente al París Saint-Germain el sábado 30 de mayo en Budapest. Por su parte, el Bournemouth del defensor argentino Marcos Senesi, titular en el empate de hoy, se aseguró la clasificación a la próxima edición de la Europa League.
