Después de medio siglo de espera, Haití dijo sí al mundial

52 años después, la selección Haitiana vuelve a clasificar al mundial desde su participación en 1974 en Alemania. El país caribeño volvió a escribir historia tras vencer a Nicaragua 2-0 el 18 de noviembre de 2025, mismo día en que las fuerzas Haitianas vencieron al ejército enviado por Napoleon Bonaparte, conocido como la Bataille de Vertières en 1803.

Después de medio siglo de espera, Haití dijo sí al mundial

Haití integra el Grupo C junto a Escocia, Brasil y Marruecos. Photo : AFP / Ezequiel Becerra

Durante décadas, Haití miró los mundiales desde lejos sin poder clasificar, pero las ganas, las fuerzas y la determinación estaban, por ende cada jugador lleva el peso de la historia: las luchas, los triunfos y el espíritu inquebrantable de Haití. Juegan no solo por la victoria, sino por el legado. Cuando suena el himno, el tiempo se detiene: manos sobre el corazón, ojos cerrados en reverencia. Es el momento en que 11 millones de almas se convierten en una sola. Desde el anuncio de la clasificación, miles de personas invadieron las calles, banderas al viento, bocinas a todo volumen y cantos patrióticos al unísono. La ciudad se transformó en un inmenso carnaval improvisado, donde la emoción, el orgullo y la esperanza se mezclaron en cada sonrisa, cada abrazo, cada grito de victoria. 

Con la crisis social, económica, político el fútbol parecía un refugio para los que buscaban lugares para escaparse y una herramienta de existencia. Por eso, bajó la mirada del mundo, los protagonistas se niegan a ser ignorados. Cada entrada, cada gol, cada momento cuenta. En las calles de Puerto-Príncipe, a pesar de las violencias de los grupos armados, es más que fútbol: es el latido del corazón de una nación que desde su liberación en 1804 sufre por querer ser libre. Haití se clasificó para la Copa del Mundo sin haber disputado un solo partido en casa debido a la violencia de las pandillas en la capital del paίs y a la falta de campos aprobados por la FIFA. Por lo cual los Grenadiers han disputado todo sus partidos de local fuera de casa en Curazao. 

Foto AP/Odelyn Joseph)

Por lo tanto, Haití participará por segunda vez en una Copa del Mundo de fútbol. La primera, en 1974, quedó marcada como un momento fundacional en la memoria deportiva nacional. En 2026, los Grenadiers tendrán la oportunidad de reescribir la historia, esta vez con una diáspora movilizada, una población ávida de logros y un mundo del fútbol que redescubre la fuerza del fútbol haitiano, donde los expertos deportivos también elogian el notable progreso de la selección, fruto de un trabajo metódico, de un liderazgo renovado y del talento de una generación decidida a dejar su huella en su época. 

A pesar de que los hinchas tienen prohibido entrar en Estados Unidos para ver los partidos de la selección, el país se prepara para vivir esta aventura, y el entusiasmo nacional promete cobrar aún más fuerza. Los jugadores no solo jugarán un torneo: encarnarán un sueño, un símbolo de resistencia y de renacimiento para todo un pueblo que busca razones para sonreír. La clasificación de Haití no se jugó por una simple conjunción de circunstancias, ni por el empate entre Costa Rica y Honduras. Este resultado, aunque tuvo su lugar en la tabla, no fue más que un detalle secundario en el recorrido.

Haití jugó todos los encuentros de las eliminatorias fuera de casa. Foto: AFP / Ezequiel Becerra

Lo que permitió que Haití se clasificará fue la determinación y el esfuerzo constante del equipo. Lucharon hasta el final, dentro y fuera de la cancha, con el orgullo de representar a su país. Al final de su victoria 2-0 contra Nicaragua, jugadores y miembros del personal se reunieron en el centro del campo con los ojos en los teléfonos esperando el final del duelo Costa Rica-Honduras (0-0). Se necesitaba un empate para clasificar a Haití a su segunda Copa del Mundo, después de la de 1974 en Europa. Aunque el empate entre los otros dos equipos es solo una anécdota en esta historia, fueron los jugadores quienes escribieron su propio destino, con fuerza y mérito. 

Frente a todas las dificultades del país, el lema sigue siendo el mismo: la Unión hace la fuerza. Aunque esa unión muchas veces parece quebrarse, Haití encontró una razón para volver a creer, porque en varias ocasiones demostraron que sí se puede, con fuerza, el amor por el otro y la empatía porque con el sentido de un trabajo bien hecho el mundo entero escuchará voces entre cantos y gritos de aliento.

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