Instituto le ganó 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto pero no le alcanzó para clasificar

La Gloria se impuso por los goles de Jeremías Lázaro y Jhon Córdoba. Pese a jugar con uno más gran parte del partido no pudo lograr el “milagro”.

Instituto le ganó 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto pero no le alcanzó para clasificar

Gastón Lodico se hizo carga de la mitad de la cancha.

Instituto venció a Estudiantes de Río Cuarto, pero no le alcanzó para lograr el milagro. El elenco de Diego Flores se impuso 2-0 en la última fecha del Apertura, pero por una peor diferencia de goles con Unión quedó afuera de los playoffs.

Desde el arranque la Gloria asumió el compromiso de ir a buscarlo. Necesitaba ganar por siete goles para pasar a Unión y meterse en los octavos. El punto de inflexión en el Candini llegó a los 18 minutos. Roffo descolgó un córner, habilitó a Córdoba quien descargó para Lodico, y el “Gato”, con precisión quirúrgica, asistió a Lázaro que aguantó la presión y definió un remate rasante frente a la salida de Lastra.

Sin sacar del medio, el VAR comandado por Ariel Penel llamó al árbitro Andrés Merlos quien expulsó a Gabriel Alanís por un codazo sobre Giuliano Cerato. Dos malas noticias para el “León” la Gloria se ilusionaba.

Con la superioridad numérica, el dominio albirrojo fue absoluto. Gastón Lodico se adueñó del mediocampo y distribuyó el juego ante un rival golpeado. Sin embargo, al conjunto de Alta Córdoba le faltó mayor contundencia en los últimos metros para irse al descanso con una diferencia más abultada.

La búsqueda incesante y el reloj en contra

Para encarar el complemento, Diego Flores arriesgó sabiendo que el tiempo apremiaba. Sacó al defensor Jonathan Galván y mandó a la cancha al chileno Nicolás Guerra. La insistencia tuvo su premio a los 18 minutos, cuando una excelente maniobra de Lázaro por izquierda culminó con un pase al medio que el colombiano Córdoba empujó a la red.

Todavía faltaban cinco tantos para consumar la gesta. Con la ventaja a favor y el reloj corriendo, el partido se volvió chato. Aparecieron tanto los espacios como los errores. En ese desorden, Estudiantes generó ocasiones para descontar, pero se encontró con un Roffo sólido que evitó la caída de su arco.

Mirando hacia atrás, la Gloria se quedó a las puertas de cumplir su objetivo. Sin embargo, desde la llegada de Flores, Instituto acumuló 20 puntos en doce partidos y. El “Traductor” logró construir una funcionamiento sólido.

El Albirrojo se despide del Apertura con el sabor amargo de la eliminación, aunque dejó una imagen que ilusiona para la segunda mitad del año. Tendrá margen de sobra para pulir detalles durante el receso. Ahora, el tiempo se acabó y en la Gloria tendrán que mirar la definición desde afuera 

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