El poder adquisitivo de los salarios se contrajo 26% en los últimos cuatro años, advirtió el viernes pasado el Centro de Estudios para el Desarrollo Nacional Atenea. “A este efecto, hay que sumarle que los trabajadores y trabajadoras que cobran el salario mínimo vital y móvil, la mayoría por debajo de la línea de la pobreza, gastan la mayor parte de sus ingresos en alimentos que aumentaron por sobre la inflación general. Este rubro alcanzó un 40,9% de suba en lo que va del año”, señaló la entidad en un informe difundido en las últimas horas.
Para comprender la pérdida de poder adquisitivo es necesario tener en cuenta el avance del salario mínimo, vital y móvil y de los salarios. La remuneración mínima, en diciembre de 2015, era de 5.588 pesos. Durante la gestión del presidente Mauricio Macri, sufrió un incremento de 180% y llegó a los 15.625 pesos el mes pasado. No obstante, quedó muy por debajo de la suba que registró el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el mismo período (habría superado el 250% en septiembre pasado).
La situación adquirió otra dimensión por la disparada del dólar que se observó tras las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso). El incremento del tipo de cambio repercutió rápidamente en los precios internos por la imposibilidad del empresariado de absorber el aumento. “La fuerte devaluación posterior a las Paso impactó de lleno en todos los precios. En lo que va del año, la inflación acumula un 37,3% siendo mayor aún a la registrada el año pasado en el mismo período (32,4%)”, explicó el informe de Atenea.
Por su parte, los jubilados y pensionados requieren una recomposición (en promedio) de 17% para volver a un escenario previo al desembarco de Cambiemos, en diciembre de 2015. Cabe recordar que la jubilación mínima fue una de las variables que decidió ajustar el gobierno nacional para combatir el déficit fiscal. Y si bien pasó de 4.299 pesos en diciembre de 2015 a 12.940 en septiembre de 2019 (lo cual equivale a un aumento de 201%), la suba real de las jubilaciones mínimas fue menor por lo cambios en la fórmula de movilidad que impuso el oficialismo.
Finalmente, el Centro de Estudios Atenea consideró que recuperar lo perdido “requiere de un Estado que apueste a la economía real, pero también que tenga la voluntad política de redistribuir progresivamente los ingresos a favor del trabajo”. De esta manera, ponderó uno de los ejes que la mayoría de los candidatos a presidente, con la excepción de Macri, abordaron durante la campaña electoral: la recomposición salarial y la reactivación del consumo.
