El ministro de Hacienda de la Nación, Hernán Lacunza, y su sucesor en Economía, Martín Guzmán, mantuvieron ayer un encuentro para abordar lo que sin dudas es uno de los principales problemas que deberá resolver la próxima administración: la deuda. “Fue un encuentro valioso. El ministro Lacunza se puso a disposición y contrastamos puntos de vista sobre la situación de la economía.
Tuvimos un diálogo abierto del tipo que necesitamos para unir a la Argentina y ponerla de pie”, afirmó Guzmán tras el cónclave, según un escueto comunicado consensuado con Hacienda. “Fue una reunión muy constructiva, donde intercambiamos información para la gestión y prioridades de la política económica”, añadió Lacunza. La deuda es una prioridad para el gobierno entrante por los vencimientos que debe afrontar en diciembre y los primeros meses del año próximo.
Si bien los detalles del programa serían dados a conocer recién mañana, en las últimas horas trascendió parte del programa que comenzaría a implementar Guzmán. El economista encararía negociaciones para postergar los pagos de deuda durante los próximos dos años. De todas maneras, no impulsaría una quita.
