Una familia tipo de la ciudad de Córdoba necesitó un ingreso de $664.852 durante junio de 2026 para cubrir exclusivamente sus necesidades nutricionales. El dato surge del último informe de la Canasta Básica Alimentaria presentado por la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Córdoba, que registró una suba mensual del 1,88%. Este indicador acumuló un incremento del 22,34% en el transcurso del primer semestre del año.
El estudio socioeconómico interanual reflejó un salto del 34,98% en la comparación respecto a junio de 2025. Por su parte, el valor de la Canasta Básica Total, que incorpora servicios públicos y bienes esenciales no alimentarios, se ubicó en $1.462.676 para el mismo grupo familiar de cuatro integrantes. Las familias cuyos ingresos mensuales queden por debajo de esa cifra técnica ingresan en la categoría estadística de pobreza.
La recolección de datos se llevó a cabo en ocho establecimientos comerciales, entre hipermercados y supermercados, distribuidos en el territorio de la capital cordobesa. Los equipos técnicos supervisaron las góndolas de manera uniforme para evaluar el comportamiento de 49 productos de primera necesidad.
«Durante el primer semestre los alimentos mostraron incrementos por encima del nivel general de gastos de las familias, profundizando las dificultades de acceso a una canasta básica adecuada para los hogares más vulnerables», detalló Carlos Galoppo, Defensor del Pueblo Adjunto de la Provincia de Córdoba.
El impacto de las harinas y la carne
La evolución de las góndolas durante los primeros seis meses mostró un comportamiento heterogéneo según las categorías de productos. El rubro de harinas y legumbres encabezó las subas semestrales con un avance del 29,53%, seguido por el sector de frutas y verduras que acumuló un alza del 25,78%.
El sector cárnico registró un encarecimiento semestral del 21,63% en los comercios de la ciudad. El rubro había iniciado el año con variaciones mensuales pronunciadas, pero la tendencia se amesetó durante el último trimestre hasta finalizar el periodo analizado casi sin modificaciones en los valores de venta al público.
Los productos lácteos computaron una suba del 18,46% entre enero y junio. En tanto, las mercaderías agrupadas bajo el rubro de almacén mostraron el menor incremento de la medición estatal, con una variación acumulada del 10,28%.
El informe elaborado por el Área de Estadísticas de la institución remarcó que los relevamientos de los últimos meses confirmaron una moderada desaceleración en la velocidad de los ajustes de precios. Sin embargo, los técnicos advirtieron que el impacto final en el presupuesto familiar sigue alto.
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