La tasa de desocupación alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre de 2026, frente al 7,6% registrado en el mismo período anterior, y llegó así a su nivel más elevado desde 2021. Al mismo tiempo, la informalidad laboral avanzó hasta el 45%, el máximo de la serie que comenzó a relevarse en 2023, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En términos absolutos, la cantidad de personas desocupadas ascendió a 1,8 millones, de acuerdo con el cálculo realizado a partir de las estadísticas oficiales. El incremento de la desocupación se produjo en paralelo con un cambio en la composición del empleo, marcado por una menor participación del trabajo formal.
La proporción de trabajadores informales pasó del 43,2% al 45% en el último año, mientras que el empleo formal descendió del 56,6% al 54,9%. En términos de personas, la informalidad alcanzó a unos 10,2 millones de trabajadores, mientras que otros 12,5 millones se encontraban en condiciones de formalidad.
Menos empleo formal
El aumento de la informalidad estuvo asociado tanto con la pérdida de puestos formales como con el crecimiento del empleo informal. Así lo explicó el sociólogo Daniel Schteingart, de Fundar, quien señaló que dentro del segmento informal tuvo especial incidencia el crecimiento del cuentapropismo femenino.
El especialista remarcó que el cambio en la composición del mercado laboral se produjo en un contexto de menor participación del empleo registrado. De esta manera, el aumento de la informalidad no respondió únicamente a una expansión de esa modalidad de trabajo, sino también a la reducción relativa del empleo formal.
Por su parte, Hernán Herrera, del Instituto Argentina Grande (IAG), puso el foco en la situación de los trabajadores por cuenta propia. Según indicó, la informalidad alcanza al 65,8% de los cuentapropistas.
Herrera vinculó este escenario con la pérdida de empleo registrado y con un desplazamiento hacia modalidades laborales con menores niveles de protección.
Un mercado laboral más precario
Los indicadores muestran así un mercado de trabajo atravesado por dos movimientos simultáneos: una mayor proporción de personas que buscan empleo sin conseguirlo y una creciente participación de trabajadores informales entre quienes permanecen ocupados.
La suba de la desocupación hasta el 7,9% ubicó al indicador en su mayor nivel desde 2021, mientras que el 45% de informalidad marcó un máximo desde el inicio de la serie disponible. El comportamiento del empleo durante el segundo trimestre se sumó, de esta manera, a las señales de debilitamiento observadas en distintos componentes de la actividad económica.
El deterioro de la calidad del empleo también quedó reflejado en la evolución del trabajo por cuenta propia, donde la informalidad presenta una incidencia especialmente elevada. En este escenario, los datos oficiales muestran una transformación en la estructura del mercado laboral, con una reducción de la participación del empleo formal y un avance de modalidades informales.
La economía argentina cayó 0,6% en el segundo trimestre de 2026
