Las buenas noticias de mayo duraron lo que un suspiro. Ocurre que la recaudación tributaria alcanzó $ 20,02 billones en junio y registró una suba interanual nominal del 23,7%. Si se estima una inflación interanual cercana al 33,6%, los ingresos tributarios sufrieron una caída real del orden del 7,4% interanual, marcando un nuevo deterioro respecto de mayo, cuando la recaudación había mostrado una leve recuperación en términos reales. «En junio de 2026 se habría registrado una caída real interanual del 7,4% de la recaudación tributaria nacional total», señaló un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
El resultado se explica principalmente por la fuerte caída de los recursos vinculados al comercio exterior y por el diferimiento excepcional hacia julio del vencimiento del impuesto a las Ganancias y los Bienes Personales para personas humanas. La propia ARCA explicó que la recaudación se vio afectada por la reducción de los derechos de exportación, producto de una elevada base de comparación y de la baja de las alícuotas para la soja, el trigo y el maíz. También incidió la desaceleración de las importaciones, que redujo la recaudación de los tributos aduaneros.
«Bajo el supuesto de una inflación mensual del 1,9% en junio, del análisis por tributo surge que la recaudación que más habría caído sería la de derechos de exportación, que lo habría hecho en un 45,9% real interanual, habiendo incidido de manera negativa la eliminación de carga tributaria al sector agropecuario», explicó el IARAF. Le habría seguido impuestos internos con una caída del 19,7% y Ganancias con un retroceso del 16,7%. A su vez, el IVA -el principal impuesto del sistema- aportó $ 6,55 billones, lo que implica una leve caída real del 4% alentada por un mayor acogimiento a planes de pago y la desaceleración de importaciones.
