La incertidumbre geopolítica volvió a sacudir este miércoles a los mercados internacionales. Los precios del petróleo registraron una fuerte suba y las principales bolsas del mundo operaron con pérdidas luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el fin del alto al fuego en el conflicto de Medio Oriente tras una nueva escalada militar con Irán.
El barril de Brent, referencia para el mercado europeo, aumentó un 5,33% y alcanzó los 78,12 dólares, acercándose nuevamente al umbral de los US$80. En paralelo, el crudo West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 5,01%, hasta cotizar en 73,97 dólares por barril.
La recuperación del precio del crudo revierte la baja registrada tras el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, que había llevado al Brent nuevamente a la zona de los 73 dólares. Sin embargo, el recrudecimiento de las hostilidades volvió a generar preocupación entre los inversores.
Nueva escalada del conflicto
El cambio de tendencia en los mercados se produjo luego de que Trump afirmara que el alto al fuego «se ha terminado» y cuestionara la continuidad de las negociaciones con Teherán durante su participación en la cumbre de la OTAN.
Las declaraciones del mandatario estadounidense llegaron tras una nueva ofensiva militar de Estados Unidos e Israel sobre más de 80 objetivos estratégicos en territorio iraní, en respuesta a ataques atribuidos al régimen de Teherán contra tres buques petroleros que navegaban por el estrecho de Ormuz.
Estos enfrentamientos representan la mayor escalada desde la firma del acuerdo provisional de paz y reavivaron el temor a una interrupción del suministro energético global.
Bolsas en rojo
La incertidumbre también impactó de lleno en los mercados financieros. En Europa, las principales plazas bursátiles iniciaron la jornada con fuertes retrocesos: París cayó 1,97%, Fráncfort perdió 1,86%, Londres cedió 1,43% y el índice Euro Stoxx 50 descendió 1,86%. En tanto, el Ibex 35 de España registró una baja del 2,60%.
En Asia también predominó el pesimismo. La bolsa de Tokio cerró con una caída del 2,10%, mientras que el mercado de Seúl sufrió uno de los mayores descensos de la jornada, con una pérdida del 5,35%.
Los movimientos reflejan la creciente preocupación de los inversores por el impacto que una profundización del conflicto podría tener sobre el comercio internacional, el abastecimiento de energía y la evolución de la economía mundial.
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