Coty Tormo: «Más que mi voz, es lo que canto»

La cantante cordobesa presenta "Suspiros de Plata", un trabajo inspirado en la música española, la memoria familiar y los poemas de Federico García Lorca.

Coty Tormo: "Más que mi voz, es lo que canto"

En esta ocasión, Coty Tormo estará acompañada por Andrés Coppa, Exequiel Scoccia , Juan Manuel Lechuga y Katia Zak.

Hay canciones que se eligen por afinidad. Otras, en cambio, parecen elegir a quien las canta. En «Suspiros de Plata«, el nuevo EP de Coty Tormo, la copla española deja de ser un género heredado para convertirse en un relato personal, donde conviven la memoria, los poemas de Federico García Lorca y una búsqueda artística que se fue decantando a fuerza de años.

Todo eso podrá escucharse y sentirse esta noche, a las 21, cuando la artista presente el EP en Sala 12 (Santa Rosa 212).

«Siempre por mi familia»

Fue en octubre cuando la cantante cordobesa comenzó a imaginar un espectáculo dedicado exclusivamente a la música española. Hasta entonces, esas canciones aparecían de a poco, intercaladas en otros recitales, como piezas sueltas. Pero cuenta que recién el año pasado decidió darles un espacio propio, reunió un equipo de músicos y comenzó un proceso que derivó primero en la grabación del EP y después en un concierto concebido como una experiencia completa.

Hace mucho que canto música española. Empecé cantando folklore, tango y música latinoamericana, pero la música española la canté siempre por mi familia, cuenta a Hoy Día Córdoba. Y suma que esa decisión terminó siendo también una forma de homenajear a sus abuelos españoles, cuya presencia atraviesa buena parte del repertorio.

“Mis primos tocaban la guitarra, pero cantaban folklore. La única que hacía algo español era yo porque mis abuelos eran españoles”, recuerda.

En este sentido, cuenta que el espectáculo estuvo pensado en cada detalle con la idea de recorrer distintas regiones de España. Hay coplas andaluzas, cantos tradicionales de Cantabria interpretados a dos voces, rumbas, recitados gitanos y fragmentos de Lorca que dialogan con cada canción y cada historia por detrás.

Así también, el impacto principal —ese que se produce desde el propio título del disco— resume buena parte de esa mirada. Y es que, como explica Coty, la noción del suspiro se vincula directamente con su anterior disco, “Piel de gallina”, porque, del mismo modo, se abre paso sin que uno pueda controlarlo. Se impone, aflora, gana espacio y finalmente se hace presente de manera inevitable. La plata, en cambio, remite a la luna, a lo femenino y también al paso del tiempo. “La plata es la luna, es lo femenino, y es también mis canas, porque ya estoy con canas, estoy grande y sigo suspirando”, explica.

A las raíces

Para Coty, la música española forma parte de su historia desde siempre, mucho antes de este EP. En su casa, cuenta, la música estaba presente y fue parte de su infancia. Esa relación temprana con las canciones se extendió también a la poesía y al recitado, una práctica que incorporó desde niña y que hoy ocupa un lugar central en el espectáculo.

Desde que era chica recito. En las reuniones familiares siempre recitaba o cantaba”, recuerda entre risas. Aquello que entonces ocurría de manera espontánea en las reuniones familiares hoy aparece en grande sobre el escenario, como parte de un espectáculo que tiene como punto de partida su nuevo EP.

El trabajo discográfico reúne “Y sin embargo te quiero”, “Lágrimas negras” y “Zorongo gitano”, tres piezas que funcionan como puerta de entrada a un repertorio mucho más amplio. La propuesta escénica suma nuevas canciones y amplía ese universo hacia distintos géneros, épocas y regiones, llevando al escenario un recorrido que para Coty comenzó mucho antes de este disco.

Historias detrás de cada canción

Durante la conversación, deja en claro que cada canción llega con su propia historia a cuestas. Hay recuerdos, vínculos familiares y referencias que explican esas elecciones y que, de alguna manera, también cuentan el camino que recorrió hasta este EP. Son canciones que sirven al amor, al desamor y al dolor, emociones que la copla lleva a un lugar de particular intensidad.

Una de las piezas que Coty recupera es “Pena, penita, pena”, una copla andaluza atravesada por la historia de una mujer cuyo amor fue encarcelado. Para cantarla, Tormo construye una especie de pequeña pieza teatral: antes de la canción incorpora un recitado de Lorca relacionado con el encierro de un gitano y, desde allí, entra en la historia. El recurso amplía el relato de la copla y le suma una dimensión dramática que también forma parte de su manera de interpretarla.

Coty Tormo: “No me identifico como una cantante de flamenco. El flamenco es un arte mayor e infinito; yo hago más música del resto de España”.

Ese vínculo con la poesía de Lorca vuelve a tomar fuerza cuando Coty habla del duelo. Entre las imágenes que más la conmueven está “El corazón es inmenso y el mundo es chiquito”, una frase que resume la intensidad con la que estas canciones atraviesan la pérdida. La historia habla de alguien que intenta aferrarse a la vida después de perder a una persona querida y encuentra en la luna una compañía frente a la ausencia. La canción habla de alguien que intenta aferrarse a la vida después de perder a una persona querida y encuentra en la luna una compañía frente a la ausencia. En esa relación entre música y memoria también está su abuela: Coty cuenta que hay canciones que inevitablemente la llevan a ella y al duelo por su pérdida.

Y ahí aparece otra cuestión central

Todo lo que Coty cuenta sobre las canciones también permite entender cómo piensa la música. Entonces, la describe como aquel espacio de encuentro entre quienes la componen, quienes la escriben, quienes la interpretan y quienes la escuchan. La canción pasa por distintos lugares, pero en ese recorrido hay algo que se comparte y que no siempre puede explicarse con palabras.

El compositor, el que compone la música; el que hace la letra; el que interpreta esa canción y el que escucha. Hay algo en común, porque yo por algo elijo cantar esto y no aquello. Y por algo alguien elige escuchar mi música y no otra. Entonces, hay una semejanza de sentires, una semejanza de pensamiento que une estos mundos”, plantea.

Desde ahí también se entiende su manera de trabajar con los músicos que la acompañan. Las canciones no solo se ensayan: también se comparten las historias que las sostienen, las razones por las que fueron elegidas y aquello que cada una despierta.

A su vez, el proyecto también reunió recorridos musicales diferentes: Andrés Coppa llega desde el jazz, mientras que Exequiel Scoccia y Juan Manuel Lechuga tienen una fuerte formación en el flamenco.

“Más que mi voz, es lo que canto”

Y quizá por eso, cuando habla de su propia voz, Coty vuelve una y otra vez a lo que hay detrás de ella. A lo que canta, a por qué lo canta y a cómo decide interpretarlo.

“Estoy convencida de que más que mi voz, es lo que canto. También el modo de cantar”, sostiene. Para la cantante, la voz funciona como un instrumento al servicio de la interpretación: “Lo que tiene más peso es mi canto, lo que elijo cantar, el modo en el que lo canto y la interpretación que es lo que llega”.

Y eso también se relaciona con lo que espera cuando comparte una canción con otros. Primero, que se disfrute. “Creo que es como si fuera la misión que tengo en la vida: entretener, sin menospreciar la palabra entretener. Entretener, brindar, distraer. A la vez permitir que uno llegue a lo profundo, que se te mueva algo, que se te abra, se te baje alguna barrera”.

En ese sentido, también espera que ese encuentro deje algo en quien escucha. “Cuando voy a ver un espectáculo lo que espero es que me deje algo, que me emocione y que salga diferente”, dice.

Y con el proyecto tiene una expectativa semejante: que siga avanzando. “Queremos que esta propuesta camine. Que siga el rumbo que tenga que seguir, pero que camine, que no se quede acá”, afirma.

Las reservas pueden realizarse a través del celular 351 336-0860. 

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