Docentes y estudiantes denuncian largas esperas y falta de frecuencias en el norte provincial

Usuarios aseguran que la escasez de horarios, las extensas esperas y el estado de las unidades dificultan los traslados diarios entre localidades.

Docentes y estudiantes denuncian largas esperas y falta de frecuencias en el norte provincial

La situación del transporte interurbano en el norte de la provincia de Córdoba continúa generando fuertes reclamos por parte de docentes, estudiantes y trabajadores que dependen de este servicio para trasladarse a sus lugares de estudio y trabajo.

Ya en marzo de 2025, un móvil periodístico había registrado las dificultades que enfrentaban los usuarios, quienes debían esperar durante horas a la intemperie para abordar un colectivo hacia distintas localidades. Entre los casos relevados se encontraban estudiantes que cursaban en Villa del Totoral y debían viajar desde Deán Funes o San José de la Dormida para asistir a clases.

La falta de frecuencias, la escasa coordinación de los horarios y las largas esperas ya eran motivo de reclamos en ese momento, una problemática que, según denuncian los usuarios, continúa sin resolverse. En mayo de ese mismo año, los reclamos continuaban y se reiteraban las quejas por viajes hacinados, demoras prolongadas y servicios interurbanos con cronogramas inestables en la línea que conecta Cruz del Eje con Deán Funes.

En este contexto, la labor docente en la región se convirtió en una compleja rutina de traslados. En diálogo con Hoy Día Córdoba, Paola Tula, docente oriunda de Cruz del Eje que desde hace más de dos décadas trabaja en San Francisco del Chañar, describió las dificultades que enfrentan quienes deben recorrer largas distancias cada día para cumplir con sus tareas.

Según relató, su recorrido semanal implica múltiples combinaciones de transporte. Tras finalizar su jornada en San Francisco del Chañar, debe llegar hasta Deán Funes alrededor de las 18, donde muchas veces enfrenta una espera de varias horas hasta la salida del único colectivo con destino a Cruz del Eje, programado para casi la medianoche.

Ante estas demoras, algunos pasajeros recurren a trasladarse por sus propios medios o “hacer dedo” en la ruta, una práctica que se volvió habitual en determinados tramos debido a la falta de alternativas inmediatas. Los usuarios también señalan problemas en el sistema de beneficios y boletos, ya que en muchos casos no cubre la totalidad de los trayectos o queda limitado por la distancia recorrida y la combinación de empresas.

A estas dificultades se suman reiterados reclamos por el estado de las unidades. Tras la salida de ERSA y Ciudad de Córdoba, usuarios denuncian que la empresa Sarmiento utiliza colectivos urbanos para cubrir recorridos interurbanos de larga distancia. Según sostienen, estas unidades carecen de prestaciones básicas para este tipo de viajes, como asientos reclinables, bodega para equipaje y calefacción, además de presentar problemas de mantenimiento y fallas mecánicas durante los trayectos.

Una rutina marcada por las largas esperas

Renato Cobresle, estudiante universitario que reside en Cruz del Eje y cursa en Deán Funes, describió las dificultades que enfrenta para asistir a clases debido a la escasa frecuencia del transporte interurbano. Según explicó, el último colectivo que le permite llegar a horario sale de Cruz del Eje a las 15:30 y arriba a Deán Funes cerca de las 16:40, casi dos horas antes del inicio de la cursada, que comienza entre las 18 y las 18:40.

Para regresar, la única alternativa es esperar el último servicio, que parte de Cruz del Eje a las 22.40, llega a Deán Funes a las 23:50 y retoma viaje hacia Cruz del Eje a las 23:55. Esto obliga a los estudiantes que salen de cursar a las 23 a esperar casi una hora para abordar el colectivo, por lo que recién llegan a destino alrededor de la 1:10 de la madrugada. Una situación que consideran inadmisible.

Aunque reconoce que no se trata de un corredor tan transitado como el que conecta con Córdoba capital, aseguró que es utilizado diariamente por estudiantes y trabajadores de localidades como Huascha, Chuña y Jaime Peter. «No pedimos diez horarios por día, sino al menos uno intermedio, como había el año pasado, para quienes terminan antes sus actividades y no tienen que esperar hasta la madrugada para volver», señaló.

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