El Gobierno de Córdoba inició las tareas de coordinación logística ante una eventual visita del papa León XIV a la Argentina, proyectada para noviembre. El ministro de Vinculación y Gestión Institucional, Miguel Siciliano, confirmó que la administración local busca adelantarse a la confirmación oficial del Vaticano para posicionar a la provincia como sede principal del itinerario. La iniciativa responde a una instrucción directa del gobernador para aprovechar el arraigo religioso e histórico de la jurisdicción.
Gestiones en el Panal para asegurar la sede
La administración provincial busca anticiparse a las definiciones de la Santa Sede y trabaja en el diseño organizativo como si el viaje estuviera ratificado. El gobernador Martín Llaryora instruyó a su gabinete para avanzar en los aspectos técnicos y de coordinación necesarios para recibir a la comitiva papal.
«El gobernador Llaryora me ha pedido como ministro de vinculación, y le ha pedido a todo el gobierno, que nos pongamos a trabajar de manera contundente en la posibilidad de que el Papa pueda venir a la Argentina«, detalló Siciliano en declaraciones televisivas a Canal 10. La estrategia apunta a exhibir la capacidad operativa local frente a otras jurisdicciones del país.
El viaje de la delegación cordobesa a Roma constituye el escenario clave donde se definirán estas opciones. Actualmente, el arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi, participa de un Consistorio Extraordinario en el Vaticano por invitación del Sumo Pontífice, ámbito donde se prevé la negociación de la agenda oficial.
Articulación con los sectores civiles
La postulación de la provincia se fundamenta en su infraestructura y en su ligazón histórica con la Iglesia Católica, la educación universitaria y el sector industrial. Las autoridades prevén articular las tareas con actores públicos y privados para consolidar el esquema de presentación ante las autoridades eclesiásticas.
El funcionario provincial justificó la premura de las tareas en la identidad cultural de la región. «El gobernador nos ha pedido que nos pongamos fuertemente a trabajar y organizar todo como si ya supiéramos que viene, porque la tradición que tiene nuestra provincia, los cordobeses con la Iglesia Católica, la universidad, las industrias, nuestro Curita Brochero… Somos un pueblo de fe», afirmó Siciliano.
El despliegue busca compensar la expectativa frustrada durante el pontificado anterior de Jorge Bergoglio. «Nos quedamos con las ganas de que nuestro amadísimo, hermoso Papa Francisco pueda venir», manifestó el ministro durante la entrevista con el medio televisivo.
La estrategia de la gobernación contempla mostrar las ventajas logísticas de la capital y el interior junto con los puntos de interés religioso vinculados a la historia jesuítica y comunitaria. «Garanticemos que en Córdoba el Papa pueda no solamente conocer nuestra historia, nuestra gente y nuestro pasado vinculado a la iglesia, sino que pueda rodearse del amor de los cordobeses», concluyó el titular de la cartera de Vinculación y Gestión Institucional.
