Durante el primer trimestre de 2026, la provincia de Córdoba registró un total de 16 homicidios dolosos, cifra que marca el punto más bajo en la serie estadística de los últimos cuatro años para este mismo período. Según los datos del Observatorio de Seguridad y Convivencia, el registro muestra una caída progresiva de la violencia letal en el territorio provincial, pasando de los 37 casos reportados en 2023 a los 31 en 2024 y 26 en 2025.
Esta reducción de los crímenes más graves se da en un contexto de alta actividad delictiva general. El informe oficial relevó más de 43.500 hechos presuntamente delictivos entre enero y marzo, de los cuales el 60% corresponde a delitos contra la propiedad. Dentro de esta categoría, se contabilizaron 18.795 robos y hurtos, manteniendo la tendencia decreciente iniciada en 2023. Un dato relevante sobre la naturaleza de estos hechos es que el 90,5% de los delitos contra la propiedad se cometieron sin el uso de armas.
En cuanto a la caracterización de los homicidios, el reporte técnico indica que las cifras se mantuvieron estables mensualmente, con una oscilación de entre 4 y 6 casos, sin registrar picos abruptos. El análisis de las causas revela que una parte mayoritaria de estas muertes violentas responde a conflictos interpersonales, lo que desplaza el foco de los crímenes vinculados a situaciones de robo hacia problemáticas de convivencia social.
Pese a la mejora en los indicadores de criminalidad, el informe del Observatorio advierte que la seguridad vial permanece como la principal causa de mortalidad externa en la provincia. Con 96 víctimas fatales en los primeros tres meses del año, los siniestros viales no muestran una tendencia a la baja y mantienen niveles similares a años anteriores. El perfil de las víctimas en estos episodios es predominantemente masculino y se concentra en conductores, con una incidencia crítica de motociclistas, consolidándose como el desafío más urgente en materia de integridad física para los habitantes de Córdoba.
