Entre el domingo y el lunes, un total de siete efectivos fueron separados de la fuerza policial de Córdoba a raíz de diversos hechos que transgreden su condición de servidores públicos.
Para comenzar, tres policías de la comisaría de Deán Funes fueron sumariados por grabar y subir videos a la red social Tik Tok mientras estaban de servicio. Las imágenes de los uniformados incumpliendo sus funciones, bailando dentro de la comisaría con uniformes, sin barbijos y compartiendo mates se viralizaron rápidamente en las redes sociales.
En total, trascendieron 20 videos donde se puede ver al subinspector Claudio Agüero, al suboficial Rubén Mamondez y a la oficial ayudante Yanett Contreras realizando coreografías y doblajes, utilizando la red social más descargada del mundo.
A raíz de los hechos, el Tribunal de Conducta Policial a cargo de Ana Becerra abrió un sumario administrativo a los tres agentes, quienes se encuentran en situación pasiva y serán investigados. Una presentación anónima alertó al Tribunal, que comenzó a indagar. Esto excede el ámbito de lo privado. Los videos de Tik Tok se realizaron en el ámbito de la comisaría y están uniformados”, explicó Becerra a la prensa sobre la gravedad de la falta.
Según trascendió, la oficial ayudante Contreras había sido dada de baja de la Fuerza Policial Antinarcotráfico en marzo pasado.
En relación, en la víspera se conoció otro hecho que involucra a un agente de la Policía de Córdoba. El hecho sucedió en Bell Ville donde un comisario fue separado por la supuesta difusión de un listado con datos personales e íntimos de pacientes que voluntariamente se sometieron al testeo del Programa Identificar. Esta iniciativa procura detectar infectados de coronavirus. El agente filtró el nombre de por lo menos 100 personas. Al momento, el Tribunal de Conducta Policial determinó separar al agente de sus funciones y la Justici Federal investiga el hecho.
En tanto, en Morteros, un sargento fue puesto en situación pasiva por disposición del Tribunal a raíz de la fuga de un preso. Se trata de Juan Alejandro Ponce, un joven de 25 años, quien fue detenido el pasado fin de semana y se encontraba alojado en la comisaría de Morteros. El delincuente se habría fugado tras pedirle al policía ir al baño, circunstancias que se investigan.
Tras la fuga, Ponce robó una motocicleta a una mujer y se escapó. Finalmente, ayer fue recapturado por la Brigada de Investigaciones en una zona rural, en el pueblo de Seeber. Ponce está imputado los delitos de robo calificado por el uso de arma de fuego” y robo reiterado”.
