El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, encabezó este lunes en Kiev la ceremonia por el 35° aniversario de la independencia del país y reafirmó la decisión de continuar resistiendo la invasión rusa. El acto se celebró en la Catedral de Santa Sofía y contó con un fuerte despliegue de seguridad y la presencia de varios dirigentes europeos, en una nueva muestra de respaldo internacional a Ucrania.
“Hoy se cumplen 35 años de nuestra independencia. 35 años desde la aprobación del Acta de Proclamación de Independencia de nuestro Estado, de la independencia de Ucrania. Antes de eso, muchos no creían que Ucrania lograría la independencia”, expresó Zelenski.
En ese sentido, el mandatario enfatizó: “Los ucranianos no serán moneda de cambio en las disputas entre las capitales. No se someterán a aquello en lo que no creen y, sin duda, no abandonarán su sueño de vivir de forma independiente”.
Además, Zelenski agradeció a todos los ucranianos que contribuyeron personalmente a que “Ucrania no sólo preserve, sino que consolide constantemente su independencia”, así como a los “socios” y a los “distinguidos invitados presentes en la ceremonia”.
En medio de una guerra que ya lleva más de cuatro años, el mandatario volvió a ocupar el centro de la escena durante las celebraciones. Zelenski se ha convertido en una de las principales figuras políticas de la resistencia ucraniana y en uno de los referentes internacionales del conflicto.
Su presencia durante los actos buscó transmitir un mensaje de firmeza frente a Moscú y, al mismo tiempo, reforzar la unidad de los aliados occidentales que continúan respaldando a Kiev.
“Intentarán apaciguar esta guerra a costa de nuestra independencia ucraniana y de la vida de nuestro pueblo. No estamos solos en contrarrestar este riesgo. No estamos solos en fortalecer a nuestro pueblo y creemos firmemente que, junto con nuestros amigos y socios, lograremos una paz digna para nuestro Estado”, afirmó.
Un acto marcado por el respaldo europeo
Entre los asistentes estuvieron los primeros ministros de Reino Unido, Andy Burnham; de Luxemburgo, Luc Frieden; y de Letonia, Andris Kulbergs; además de los presidentes de Moldavia, Maia Sandu; de Estonia, Alar Karis; y de Lituania, Gitanas Nausėda.
Durante la jornada, los dirigentes aprovecharon la celebración para avanzar en conversaciones sobre una estrategia conjunta destinada a reforzar la defensa aérea de Ucrania frente a los ataques con misiles y drones.
Burnham, por su parte, prometió seguir ayudando a Ucrania pese a las “escandalosas amenazas” de Rusia contra el Reino Unido, durante su primer viaje internacional desde que asumió como primer ministro.
Durante un discurso pronunciado junto a Zelenski, sostuvo que Ucrania “no es una carga para nuestra seguridad, sino la línea del frente que protege a Europa”, al tiempo que remarcó que los aliados europeos no cederán hasta que se haya establecido una paz “justa y duradera”.
En este marco, la Comisión Europea (CE) aprobó un paquete de 6.100 millones de euros (unos US$7.120 millones) en nuevas adquisiciones de defensa para Ucrania, que incluyen sistemas de defensa antiaérea, misiles, municiones y radares.
La ceremonia se produjo apenas horas después de que Kiev volviera a ser blanco de ataques. Durante la madrugada previa, dos ofensivas con misiles balísticos provocaron la destrucción de importantes depósitos de alimentos y volvieron a activar las alarmas en la capital.
Un mensaje desde Córdoba
A miles de kilómetros de distancia, descendientes de ucranianos recordaron el aniversario de la independencia del país de sus padres y abuelos.
En este marco, Hoy Día Córdoba dialogó con Walter Malanczuk, presidente de la Asociación Ucrania Sokil, ubicada en la calle Fructuoso Rivera 1570, en el barrio Observatorio de la ciudad de Córdoba.
Acerca de la fecha patria, Malanczuk, nieto de ucranianos, expresó: “Hoy se conmemoran 35 años de su tercera independencia y, por supuesto, en este contexto que estamos viviendo ahora, de guerra y de invasión de Rusia a Ucrania, no solamente se conmemora esta fecha, sino que también se recuerda, sobre todas las cosas, la memoria de los héroes que están siendo abatidos por esta guerra. Realmente, nosotros lamentamos mucho todo lo que le está pasando al pueblo ucraniano”.
Al referirse a las consecuencias del conflicto, Malanczuk mencionó la destrucción de más de 200 localidades y el secuestro de niños, hechos que generan un profundo dolor entre la comunidad ucraniana en Córdoba.
A su vez, señaló que el conflicto se remonta a 2014, cuando Rusia anexó Crimea. “Desde allí vienen los combates en el Donbás, que son aquellas dos provincias prorrusas, Lugansk y Donetsk, donde nunca aceptaron la soberanía ucraniana del año 1941. Y, por supuesto, de las décadas anteriores, en las cuales nuestros abuelos vinieron acá a la Argentina y a Córdoba, donde las colectividades se formaron en el año 1931. Desde allí venimos bregando por esta libertad, la independencia y la soberanía territorial de Ucrania”, resaltó.
Con respecto a la continuidad del conflicto, Malanczuk lo atribuyó a una cuestión geopolítica y afirmó que “Putin siempre quiso extender sus fronteras”, mientras las consecuencias recaen sobre la ciudadanía ucraniana, que continúa “peleando por su soberanía y su independencia”.
Al referirse a la presencia de la colectividad ucraniana en nuestra provincia, Malanczuk recordó que en 1931 las primeras familias se reunieron y formaron la asociación, aunque algunas habían llegado a Córdoba varios años antes, en 1915.
También mencionó a distintas familias vinculadas con la comunidad ucraniana y señaló que muchos de sus integrantes trabajaban en el ferrocarril y estaban relacionados con el barrio Inglés y barrio Pueyrredón, donde también se encontraban otras colectividades, como la polaca, checoslovaca y lituana.
Con el paso de las generaciones, la comunidad logró conservar sus raíces y costumbres. Malanczuk, quien pertenece a la tercera generación de descendientes de ucranianos, destacó: “Seguimos manteniendo las costumbres y comidas y, sobre todo, las tradiciones ucranianas”.
Más de cuatro años después del inicio de la invasión a gran escala, Ucrania continúa adaptando su estrategia de defensa frente a un conflicto marcado por el uso de drones y misiles, mientras busca sostener el respaldo de sus aliados.
En este contexto, el aniversario de la independencia se convirtió en una nueva demostración de resistencia de un país que continúa bajo ataque y que, pese a la presión militar, mantiene su reclamo por la soberanía y la recuperación de los territorios ocupados por Rusia.
Desde Córdoba, ese mismo reclamo también se mantiene vivo entre las familias y descendientes de ucranianos que, a miles de kilómetros de distancia, continúan preservando sus costumbres, su identidad y el vínculo con la tierra de sus antepasados.
