El número de víctimas mortales por los devastadores terremotos registrados el 24 de junio en Venezuela ascendió a 4.561, según el último balance oficial difundido por el Gobierno venezolano. Además, 17.907 personas permanecen sin vivienda como consecuencia de los daños provocados por los sismos.
En paralelo, la plataforma digital Desaparecidos Terremoto Venezuela reportó que 29.877 personas continúan sin ser localizadas, una cifra que mantiene la preocupación entre familiares y organismos de emergencia.
El presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, difundió a través de sus redes sociales el parte actualizado con las consecuencias de la tragedia. El informe señala que 128.324 familias ya fueron atendidas, mientras que 20.231 personas permanecen alojadas en 107 campamentos transitorios instalados en distintas zonas del país.
En las tareas de respuesta continúan trabajando 2.471 rescatistas internacionales y 30.989 funcionarios venezolanos desplegados para atender la emergencia. A su vez, el registro oficial contabiliza 30.692 voluntarios que colaboran con las tareas humanitarias.
Desde el día de los terremotos se registraron además 1.254 réplicas, según el último informe difundido por las autoridades.
Brigadas internacionales trabajan para evitar una crisis sanitaria
A dos semanas de los terremotos que golpearon Venezuela, equipos médicos internacionales trabajan para contener una posible crisis sanitaria entre los damnificados que permanecen en refugios provisionales.
Hospitales de campaña enviados por México, Estados Unidos, Brasil y España enfrentan el desafío de atender enfermedades respiratorias, gastrointestinales y problemas psicológicos derivados de la emergencia.
Brasil mantiene un hospital de campaña en La Guaira, donde cientos de personas recibieron atención médica en áreas como clínica general, pediatría, ortopedia, estudios de diagnóstico, ultrasonidos y ecografías.
En Caracas, España instaló otro centro médico en el Parque del Este, en la zona de Palos Grandes, donde varios edificios resultaron destruidos y numerosas familias quedaron sin hogar.
Arelis Pérez, directora médica de la organización mexicana Medical Impact, explicó que los equipos sanitarios detectaron un aumento de enfermedades respiratorias y gastrointestinales en los refugios debido a la convivencia de numerosas familias en espacios reducidos.
Rusia envió ayuda humanitaria
Por otro lado, Rusia envió a Venezuela un cargamento de ayuda humanitaria a bordo del avión de carga AH-124-100 Ruslán, considerado uno de los aviones de transporte más grandes del mundo.
La aeronave aterrizó en Maiquetía, estado La Guaira, con suministros destinados principalmente a la atención médica de los afectados por los terremotos.
El primer envío de asistencia, con al menos 10 toneladas de insumos humanitarios, había llegado desde Rusia el día anterior. El ministro de Exteriores venezolano, Yván Gil Pinto, agradeció el apoyo recibido por parte de la Federación de Rusia.
Venezuela inició un censo biométrico para damnificados
Frente a la magnitud del desastre, el Gobierno venezolano puso en marcha un censo biométrico para identificar a las personas que perdieron sus viviendas tras los terremotos del 24 de junio.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que el registro se realizará en los campamentos transitorios mediante un cronograma progresivo para conocer la situación habitacional de cada familia afectada.
El plan contempla, con respaldo de Naciones Unidas, la instalación de viviendas prefabricadas para responder a la emergencia habitacional.
La NASA confirmó desplazamientos del terreno de hasta 60 centímetros
Por otro lado, un análisis de la NASA determinó que los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron el norte de Venezuela provocaron desplazamientos superficiales de hasta 60 centímetros en zonas de La Guaira y áreas costeras cercanas.
El estudio fue posible gracias a los datos del satélite NISAR, desarrollado conjuntamente por Estados Unidos e India, que permitió elaborar mapas de deformación del terreno con alta precisión.
Los movimientos sísmicos se produjeron en el límite entre las placas del Caribe y Sudamericana, una región donde fallas geológicas como el sistema de San Sebastián acumulan tensión desde hace años.
Según los especialistas, la ruptura comenzó en dirección al mar y luego avanzó hacia tierra firme cerca del aeropuerto internacional de Maiquetía. Los científicos señalaron que este análisis representa un avance histórico en la observación satelital de terremotos de gran magnitud.
