El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el restablecimiento del bloqueo naval contra Irán en el Estrecho de Ormuz, una medida que comenzará a aplicarse este martes y que incluye el cobro de un peaje del 20% sobre la carga de los buques comerciales como compensación por la protección que brindará Washington en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
El anuncio se produjo en medio de una nueva escalada militar entre ambos países y horas después de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) utilizara por primera vez drones marítimos no tripulados para atacar una instalación naval iraní.
«El Estrecho de Ormuz está abierto y seguirá abierto, con o sin Irán», afirmó Trump en su red Truth Social. El mandatario explicó que el bloqueo afectará únicamente a los buques iraníes y a las embarcaciones vinculadas con Teherán, mientras que el resto de los países podrá navegar libremente.
Además, aseguró que Estados Unidos pasará a ser «el guardián del Estrecho de Ormuz» y sostuvo que esa tarea no será gratuita. «Seremos compensados con un 20% sobre toda la carga transportada por brindar seguridad en esta zona tan volátil del mundo», afirmó.
Horas antes, en una entrevista con Fox News, Trump había defendido la decisión al sostener que durante décadas Estados Unidos protegió el tránsito marítimo sin recibir compensaciones. «No se puede esperar que hagamos esto gratis mientras ponemos a nuestra gente en peligro», señaló.
Según informó el CENTCOM, el bloqueo entrará en vigor este martes a las 16 (hora del este de Estados Unidos) y las fuerzas estadounidenses continuarán garantizando la libre circulación de todos los buques que no infrinjan las restricciones impuestas a Irán.
La medida supone el restablecimiento de un operativo que ya había estado vigente entre el 13 de abril y el 18 de junio, período durante el cual Estados Unidos desvió más de 140 embarcaciones, inmovilizó nueve buques que incumplieron el bloqueo y permitió el paso de más de medio centenar de barcos con ayuda humanitaria.
Irán rechazó la medida y reivindicó el control del estrecho
La respuesta de Teherán no tardó en llegar. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, rechazó el anuncio estadounidense y afirmó que Irán seguirá siendo «el verdadero guardián del Estrecho de Ormuz».
«Irán siempre ha sido el guardián del estrecho y lo seguirá siendo para siempre», escribió en la red social X.
Al mismo tiempo, ironizó sobre la propuesta estadounidense al afirmar que «el 20% es demasiado; nosotros seremos justos».
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que no permitirá «bajo ninguna circunstancia» que Estados Unidos interfiera en la administración del estrecho y aseguró que cualquier intento de modificar el tránsito marítimo sin autorización iraní será respondido con firmeza.

Estados Unidos atacó una base naval con drones marítimos
En medio de la escalada, el CENTCOM confirmó haber atacado una instalación de mantenimiento de submarinos y buques en la base naval de Bandar Abbas, ubicada sobre la costa iraní del Estrecho de Ormuz.
El operativo marcó el primer uso en combate de drones marítimos de superficie por parte de Estados Unidos.
Según el comando militar, tres embarcaciones no tripuladas tipo Corsair fueron empleadas para destruir infraestructura naval iraní.
«Los ataques de anoche redujeron la capacidad de Irán para seguir atacando el transporte marítimo comercial», sostuvo el CENTCOM.
Las imágenes difundidas por el Pentágono muestran una embarcación no tripulada aproximándose a un muelle donde se encontraba un submarino antes de producirse la explosión.
Además, autoridades iraníes informaron que un guardia de seguridad murió y otras cuatro personas resultaron heridas tras un ataque estadounidense contra una estación de bombeo de agua en Bandar-e Mahshahr, en la provincia de Juzestán.
Como represalia, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber lanzado ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Jordania, Bahréin y Kuwait.
Según Teherán, los bombardeos alcanzaron depósitos de combustible, instalaciones militares, hangares, sistemas de defensa antiaérea Patriot y centros de operaciones de drones.
Por su parte, el CENTCOM confirmó una nueva oleada de ataques contra radares costeros, sistemas antiaéreos, depósitos de misiles y capacidades de drones iraníes, aunque no informó sobre bajas.
Rechazo internacional y preocupación por el comercio mundial
La nueva decisión de Washington también despertó cuestionamientos internacionales.
La Organización Marítima Internacional (OMI) rechazó el cobro de un peaje para atravesar el Estrecho de Ormuz, al señalar que «no existe base legal para imponer tarifas sobre el tránsito por estrechos utilizados para la navegación internacional».
A su vez, Pakistán expresó su «profunda preocupación» por la escalada militar e instó a Estados Unidos e Irán a retomar el diálogo y respetar los compromisos alcanzados en las negociaciones impulsadas por Islamabad.
El Estrecho de Ormuz constituye uno de los corredores marítimos más importantes del planeta, ya que por esa vía circula cerca de una quinta parte del petróleo y del gas comercializados a nivel mundial. La creciente tensión en la zona ya provocó fuertes alteraciones en el tráfico marítimo y reavivó los temores por un eventual impacto sobre el suministro energético global.
Escala la tensión entre Estados Unidos e Irán tras un ataque en Juzestán









