El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, acusó este martes al mandatario saliente, Gustavo Petro, de intentar promover un «golpe de Estado», luego de que el jefe de Estado rechazara públicamente el resultado de las elecciones presidenciales del pasado 21 de junio.
En ese contexto, De la Espriella instó a las Fuerzas Militares a «cumplir con su juramento de proteger la Constitución y la democracia» y a no acatar órdenes que, según sostuvo, vulneren el orden constitucional.
A través de sus redes sociales, el presidente electo afirmó que Petro y el ex candidato presidencial Iván Cepeda «iniciaron su plan B para quedarse a como diera lugar en el poder».
«Lo quieren hacer a través de un golpe de Estado», aseguró.
Además, pidió a la comunidad internacional seguir de cerca el proceso de transición hasta su asunción, prevista para el 7 de agosto.
Suspensión del proceso de transición
En medio de la creciente tensión política, De la Espriella anunció la suspensión de los contactos políticos con el Gobierno de Petro para coordinar el traspaso de mando.
«Acabo de dar instrucciones al señor vicepresidente electo de la República para que suspenda de manera inmediata el proceso de empalme con el gobierno corrupto que termina su periodo, un gobierno que, con sus decisiones y su conducta, pretende destruir a Colombia», escribió en la red social X.
Sin embargo, aclaró que el proceso de empalme continuará por los canales legales y tecnológicos previstos para el intercambio de información, con el objetivo de garantizar una transición institucional.
Según explicó, su obligación es «proteger los intereses de la Nación y garantizar una transición seria, transparente y al servicio de los colombianos, nunca legitimar el desastre ni el desconocimiento del orden constitucional».
Asimismo, sostuvo que «no se puede hacer empalme con un gobierno que desconoce el triunfo del gobierno entrante», y acusó a Petro, a Cepeda y a sus aliados de actuar al margen de los principios democráticos.
Petro desconoce el resultado electoral
La respuesta del presidente electo llegó después de que Petro publicara un extenso mensaje en X en el que aseguró que no reconoce la legitimidad del próximo Gobierno.
El mandatario saliente afirmó que «Abelardo no ganó las elecciones» y sostuvo que el verdadero vencedor fue Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, derrotado en la segunda vuelta.
Además, Petro aseguró que presentará pruebas: «La justicia colombiana y la estadounidense, porque los delitos se cometieron en el territorio de los EEUU, tendrán todas las pruebas», afirmó.
Frente a esas declaraciones, De la Espriella respondió que «no podemos estar sentados a la mesa con una banda de golpistas y corruptos que no reconoce al pueblo soberano en las urnas».
«La democracia se respeta»
El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, quien quedó al frente del proceso de transición, también rechazó las declaraciones del presidente saliente.
«Casi 13 millones de colombianos eligieron un nuevo rumbo para el país. Nadie tiene derecho a desconocer ese mandato popular ni a poner en duda la legitimidad del presidente electo, Abelardo de la Espriella», expresó en X.
Restrepo remarcó que «la democracia, la Constitución y la voluntad soberana de los ciudadanos se respetan», aunque aclaró que la suspensión de las reuniones políticas no implicará detener los preparativos del futuro gobierno.
«Seguiremos investigando, recopilando información y documentando con rigor la realidad del país y las situaciones que el próximo gobierno deberá enfrentar», sostuvo.
En paralelo, De la Espriella denunció haber detectado presuntos hechos de corrupción y «contratos a dedo» durante la administración de Petro.
El presidente electo también respondió a Iván Cepeda, quien había convocado a una «desobediencia pacífica» contra la futura administración al cuestionar la ciudadanía estadounidense de De la Espriella.
En ese sentido, el mandatario electo aseguró que su gobierno garantizará el derecho a la protesta pacífica, aunque advirtió que cualquier hecho de violencia será tratado como un delito y enfrentado conforme a la ley.
