El ejército de Estados Unidos lanzó bombardeos de represalia contra Irán luego de acusar a Teherán de realizar ataques contra buques mercantes en el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de energía.
La operación fue confirmada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que informó que llevó adelante «una serie de poderosos ataques contra Irán» con el objetivo de imponerle un costo por sus acciones contra embarcaciones civiles.
Según el organismo militar, los ataques fueron una respuesta a los incidentes contra tres buques mercantes que navegaban por el Estrecho de Ormuz, hechos que Washington calificó como una violación del alto el fuego vigente.
«Las acciones fueron en respuesta a los ataques iraníes contra tres buques mercantes tripulados por civiles inocentes en una vía marítima internacional», señaló el CENTCOM en un comunicado difundido en redes sociales.
Explosiones en territorio iraní
Luego del anuncio estadounidense, la televisión estatal de Irán informó que se registraron explosiones en la isla de Qeshm y en la ciudad continental de Sirik.
Qeshm, ubicada cerca del Estrecho de Ormuz, es la isla más grande del Golfo Pérsico y fue uno de los puntos atacados en reiteradas ocasiones durante el conflicto entre ambos países.
La zona tiene una importancia estratégica debido a que por el Estrecho de Ormuz circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo.
Arabia Saudita condenó los ataques contra sus buques
Tras los nuevos enfrentamientos, Arabia Saudita condenó el ataque iraní contra el buque Wedyan, de bandera saudí, mientras navegaba por el Estrecho de Ormuz.
Riad sostuvo que la ofensiva representó «un atentado contra la seguridad de la navegación internacional y contra la seguridad del suministro energético mundial».
Además, el gobierno saudí condenó el ataque contra el Al-Rakiyat, un barco con bandera de Qatar, y reclamó garantías para proteger el tránsito marítimo en la región.
Estados Unidos endurece las restricciones sobre el petróleo iraní
En paralelo a la escalada militar, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos revocó una exención que permitía a Irán vender petróleo y productos petroquímicos, una medida que vuelve a restringir una de las principales fuentes de ingresos de Teherán.
La decisión fue anunciada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y entró en vigor este martes.
La exención había sido otorgada el mes pasado como parte de un memorando de entendimiento de 14 puntos, que permitía a Irán mantener sus exportaciones energéticas mientras avanzaban las negociaciones diplomáticas.
La revocación de esa autorización incrementa nuevamente la presión económica sobre Teherán y profundiza las tensiones entre Estados Unidos e Irán en medio de una creciente crisis regional.









