Entró en vigor la ley de eutanasia en Uruguay

El país vecino se convirtió en el tercer de la región y undécimo en el mundo en legalizar este procedimiento.

Entró en vigor la ley de eutanasia en Uruguay

La ley de muerte digna fue aprobada en el Senado en octubre de 2025.

El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, firmó este miércoles el decreto reglamentario de la ley que regula la eutanasia, denominada “muerte digna”, que fue aprobada en el Senado en octubre de 2025. “La dignidad humana está en el centro de las decisiones más complejas”, escribió el mandatario en sus redes sociales.

“Firmé el decreto reglamentario de la ley que regula la muerte médicamente asistida en Uruguay luego de un proceso largo de debate, reflexión y escucha«, detalló el presidente.

“Hace seis meses avanzamos en garantizar los cuidados paliativos, porque acompañar, aliviar y cuidar es parte esencial de cualquier decisión en este terreno», agregó y apuntó que, con esa base, firmó la ley de eutanasia “tras una conversación profunda, con raíces filosóficas, éticas y también personales, donde conviven distintas miradas, creencias y sensibilidades. Uruguay sigue construyendo acuerdo en los temas que más importan”.

La aprobación de la ley

La ley de muerte digna fue aprobada en el Senado uruguayo por 20 votos en 31, con el respaldo del oficialismo y parte de la oposición. La redacción contó con los 17 votos de la bancada del Frente Amplio, que tiene mayoría en la Cámara alta; de la senadora nacionalista Graciela Bianchi, y los senadores colorados Ope Pasquet —que relevó por esa jornada a Robert Silva— y Heber Duque, suplente de Andrés Ojeda.

Tras la aprobación de la misma redacción que tuvo luz verde en Diputados dos meses antes, Uruguay se convirtió en el primer país de América Latina en regular la eutanasia por ley. Si bien Colombia y Ecuador despenalizaron hace años el procedimiento, lo hicieron a través de fallos de sus cortes constitucionales.

Al mismo tiempo, Uruguay pasó a ser el tercer país de la región y el undécimo en el mundo en legalizar la eutanasia activa, que se da cuando un médico induce a la muerte de un paciente en casos de extrema gravedad.

Los requisitos para acceder al proceso y las etapas

La ley habilita la eutanasia a personas mayores de edad, “psíquicamente aptas”, que cursen la “etapa terminal de una patología incurable e irreversible” o padezcan sufrimientos “insoportables”, con “grave y progresivo deterioro” de su calidad de vida.

Para acceder al procedimiento —disponible para uruguayos o extranjeros con residencia acreditada— se requerirá la evaluación de un primer y segundo médico y, en caso de discrepancias, la intervención de una junta médica.

Podrán ofrecer la práctica las mutualistas, ASSE, seguros privados, el Hospital de Clínicas y Sanidad Militar y Policial, mientras que no estará habilitada en clínicas privadas. A efectos legales, la muerte será considerada natural.

La normativa también prevé la creación de una comisión de revisión de casos, que serán reportados anualmente.

La opinión de un especialista

En este marco, Hoy Día Córdoba dialogó con Carlos “Pecas” Soriano, médico emergentólogo y magíster en Bioética, quien expresó su opinión acerca de legalización de la eutanasia en el país vecino:

“La ley uruguaya es, como la mayoría de las normativas sobre eutanasia, bastante completa. Además, incorpora un aspecto clave como el sufrimiento existencial, que no siempre está contemplado en los proyectos en Argentina. Si bien Uruguay estaba algo rezagado en materia de muerte digna —ya que Argentina cuenta con una ley desde 2009, reglamentada en 2013—, en octubre de 2025 avanzó con una norma de eutanasia con criterios claros y sentido común: está dirigida a pacientes con enfermedades graves e incurables, con sufrimiento físico intenso e irreversible, y también contempla el sufrimiento existencial”, explicó.

En contraste con el avance en Uruguay, en Argentina, algunas iniciativas contemplan el sufrimiento existencial y otras no. En este sentido, el especialista subrayó:

En Argentina hoy hay 10 proyectos de ley de eutanasia presentados que no se están discutiendo, cuando en 2021 teníamos solo tres. El primero fue el que impulsamos con la diputada Estévez, la ‘Ley Alfonso’, por Alfonso Oliva, que fue uno de los primeros en hablar de esto en el país. La ley vigente desde 2012 —la mal llamada muerte digna— permite rechazar tratamientos o retirar soporte vital en ciertos casos, pero no permite que un médico intervenga para terminar con la vida. Por eso hace falta una ley de eutanasia: hay pacientes en los que no hay nada que retirar y, sin embargo, tienen un sufrimiento irreversible e insoportable. Eso hoy no está contemplado”.

En esa línea, profundizó:

“Lamentablemente, desde 2021 hasta ahora los proyectos no se han discutido en el Congreso. No sé si es por falta de tiempo o de interés, pero es fundamental avanzar en una ley de eutanasia. El caso de Alfonso Oliva es paradigmático: con esclerosis lateral amiotrófica, estaba completamente paralizado y solo podía comunicarse con sus pestañas. ¿Qué alternativa daba la ley vigente? ¿Retirarle la alimentación y dejarlo morir? Eso no resiste un análisis bioético.Por eso es necesario que los 10 proyectos presentados se traten en el Congreso, como ocurrió en Uruguay, que avanzó en la regulación de la eutanasia. También se suma a antecedentes como Colombia, donde el procedimiento está despenalizado desde 1997”.

Así, la reglamentación en Uruguay marca un nuevo paso en la región y vuelve a poner en agenda un debate aún pendiente en Argentina, donde la ausencia de discusión legislativa contrasta con el avance normativo de los países vecinos.

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