La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a recrudecer este lunes luego de un ataque estadounidense en la provincia iraní de Juzestán que, según las autoridades de Teherán, dejó un saldo de un muerto y cuatro heridos. Horas más tarde, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunció una serie de ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Jordania, Bahréin y Kuwait.
De acuerdo con la agencia oficial iraní IRNA, el bombardeo ocurrió durante la noche del domingo en el distrito de Bandar-e Mahshahr, donde un proyectil impactó sobre una estación de bombeo de agua destinada al uso agrícola.
El vicegobernador de Juzestán para Asuntos de Seguridad y Aplicación de la Ley, Valiollah Hayati, informó que la víctima fatal era un guardia de seguridad de la instalación, mientras que las cuatro personas heridas fueron trasladadas para recibir atención médica.
Las autoridades iraníes también señalaron que otros puntos de la provincia fueron alcanzados por ataques estadounidenses durante la madrugada, con explosiones registradas en sectores cercanos al estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo.
Irán respondió con ataques contra bases estadounidenses
Como represalia, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica informó el inicio de una operación militar dirigida contra instalaciones de Estados Unidos en distintos países de Medio Oriente.
Según los comunicados difundidos por Sepah News, el Ejército estadounidense había realizado previamente ataques aéreos sobre varias bases militares costeras iraníes, luego de la interceptación de dos embarcaciones que, según Teherán, habían infringido las normas de navegación en el estrecho de Ormuz.
El CGRI aseguró que, en una primera etapa de la ofensiva, fueron alcanzados depósitos de misiles y combustible en la base aérea Príncipe Hassan, en Jordania, mediante el lanzamiento de misiles y drones.
Posteriormente, afirmó haber atacado la base estadounidense de Sheikh Isa, en Bahréin, donde señaló que fueron afectados centros de mantenimiento de helicópteros, un hangar para aeronaves de vigilancia P-8 y un centro de comando y control de drones.
Finalmente, sostuvo que una tercera fase de la operación tuvo como objetivo instalaciones militares estadounidenses en Kuwait, donde aseguró haber destruido depósitos de combustible, un sistema de defensa antiaérea Patriot y una estación de radar.
Estados Unidos confirmó una nueva ofensiva
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó a través de un comunicado difundido en la red social X que completó una nueva serie de ataques ofensivos contra objetivos iraníes.
Según indicó el organismo militar, las operaciones estuvieron dirigidas contra sistemas de defensa antiaérea, radares costeros y capacidades vinculadas al lanzamiento de misiles y drones.
Pakistán pidió moderación y diálogo
En medio del aumento de las hostilidades, el Gobierno de Pakistán expresó su «profunda preocupación» por la escalada del conflicto y llamó a ambas partes a evitar una mayor confrontación.
A través de un comunicado de su Ministerio de Asuntos Exteriores, Islamabad instó tanto a Washington como a Teherán a adoptar medidas inmediatas para reducir las tensiones y respetar los compromisos asumidos en el memorándum de entendimiento firmado en la capital paquistaní.
Asimismo, el Ejecutivo paquistaní reiteró su respaldo a una salida diplomática que permita preservar la paz y la estabilidad en Medio Oriente, en un contexto de creciente incertidumbre regional tras el intercambio de ataques entre ambos países.
