El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que Irán retomó el contacto con su Administración para intentar reactivar las negociaciones bilaterales, tras el fracaso de las conversaciones mantenidas en Islamabad.
“Nos ha contactado la otra parte. Quieren llegar a un acuerdo a toda costa”, afirmó el mandatario ante la prensa en la Casa Blanca, sin precisar si se concretará una nueva ronda de diálogo.
Trump no reveló si Washington accedió a otra ronda de conversaciones antes de que expire el alto el fuego el 21 de abril, aunque varios medios de comunicación estadounidenses, citando a funcionarios estadounidenses y fuentes regionales, dijeron que tanto Washington como Teherán dejan abierta la posibilidad de nuevas conversaciones.
Desde el Despacho Oval, Trump reiteró que el principal objetivo de su estrategia es impedir que Irán desarrolle armas nucleares, y advirtió que no permitirá que Teherán “chantajee al mundo”.
En ese contexto, tras el estancamiento de las negociaciones, su gobierno ordenó reforzar el bloqueo marítimo en el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de petróleo, y amenazó con “eliminar de inmediato” cualquier embarcación iraní que intente vulnerarlo.
“Ayer pasaron 34 barcos por el estrecho de Ormuz, la cifra más alta desde que comenzó este insensato cierre”, escribió Trump en su red Truth Social, en referencia a la creciente actividad en la zona.
Además, el mandatario dejó abierta la posibilidad de reactivar bombardeos sobre objetivos iraníes si no se alcanza un acuerdo: “Estoy preparado para hacer lo necesario si Irán no da marcha atrás en sus ambiciones”, sostuvo.
La escalada en el golfo Pérsico ya impacta en los mercados internacionales, con subas en el precio del petróleo y creciente preocupación por la estabilidad regional.
Negociaciones en curso y mediación internacional
Pese a la tensión, distintos actores internacionales trabajan para evitar una ruptura definitiva. Mediadores de Pakistán, Egipto y Turquía impulsan contactos para reactivar el diálogo antes del vencimiento del actual alto el fuego, previsto para el 21 de abril.
Según fuentes diplomáticas citadas por medios internacionales, “la puerta aún no está cerrada” y ambas partes continúan negociando, aunque persisten diferencias clave en torno al programa nuclear iraní y las sanciones económicas.
Estados Unidos exige que Teherán congele el enriquecimiento de uranio, mientras que Irán reclama la liberación de fondos bloqueados y un alivio de las sanciones.
En este marco, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, confirmó que se están realizando “todos los esfuerzos necesarios” para superar los puntos de fricción y avanzar hacia una nueva ronda de negociaciones.
Cuba, el próximo foco de la política exterior
En paralelo, Trump adelantó que su administración podría centrar su atención en Cuba una vez resuelta la crisis con Irán, al describir a la isla como “una nación en colapso”.
El mandatario señaló que la política energética restrictiva hacia La Habana se mantendrá y que cada envío de crudo será evaluado caso por caso, en el marco de una estrategia de presión sostenida.
Asimismo, defendió el endurecimiento de su política regional tras el derrocamiento de Nicolás Maduro y no descartó futuras acciones sobre Cuba, a la que calificó como un régimen “muy opresivo”.
“Ha sido gobernada de forma espantosa durante muchos años”, concluyó, al sugerir incluso la posibilidad de una “toma de control amistosa” si la crisis se profundiza.
