El papa León XIV lanzó este jueves una dura crítica contra los líderes mundiales que financian guerras, al advertir que “el mundo está siendo destruido por un puñado de tiranos”, en el marco de su gira por África y en medio de un creciente enfrentamiento con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante un encuentro por la paz en Bamenda, en el noroeste de Camerún —una región atravesada por un conflicto armado desde hace casi una década—, el Pontífice denunció el uso de la violencia y cuestionó el rol de los gobiernos en la escalada bélica global.
“Los artífices de la guerra fingen ignorar que basta un instante para destruir, pero que a menudo toda una vida no es suficiente para reconstruir. Hacen la vista gorda ante el hecho de que se gastan miles de millones de dólares en asesinatos y devastación, mientras que los recursos necesarios para la curación, la educación y la reconstrucción brillan por su ausencia”, manifestó.
En su mensaje, León XIV también apuntó contra quienes utilizan la religión para justificar conflictos armados y llamó a un “cambio de rumbo decisivo”.
“¡Ay de aquellos que manipulan la religión y el mismísimo nombre de Dios para su propio beneficio militar, económico y político!”, expresó, al tiempo que calificó esta práctica como “una explotación de la creación de Dios que debe ser denunciada y rechazada por toda conciencia honesta”.
Además, volvió a cargar contra las potencias y actores armados: “Los señores de la guerra fingen no saber que basta un instante para destruir, pero que a menudo no basta una vida para reconstruir”, y criticó que se destinen “miles de millones de dólares para matar y devastar” mientras faltan recursos para sanar y educar.
También cuestionó a “quienes saquean los recursos de la tierra” y reinvierten esas ganancias en armamento, generando “una espiral de desestabilización y muerte sin fin”.
Camerún, símbolo de una crisis olvidada
El Sumo Pontífice llegó a Camerún tras su paso por Argelia y continuará su gira por Angola y Guinea Ecuatorial. Su visita a Bamenda tuvo un fuerte contenido simbólico: se trata de una región golpeada por un conflicto iniciado en 2016 entre separatistas anglófonos y el Gobierno central, que ya dejó unos 6.500 muertos y más de 500.000 desplazados.
Según datos de la ONU, 1,8 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y unos 250.000 niños están afectados por el cierre de escuelas.
En ese contexto, León XIV destacó la iniciativa conjunta de musulmanes y cristianos que impulsaron un movimiento por la paz: “¡En cuántos lugares de la tierra desearía que sucediera lo mismo! ¡Bienaventurados los que trabajan por la paz!”.
También agradeció especialmente a quienes asisten a las víctimas del conflicto: “en particular a las mujeres, laicas y religiosas, que atienden a las personas traumatizadas por la violencia”.
A pesar de la riqueza en recursos naturales como petróleo, gas y minerales, el Papa remarcó que el 26,7% de la población vive en la pobreza, y concluyó: “Esto es un mundo al revés, una distorsión de la creación de Dios que toda conciencia recta debe denunciar y repudiar”.
Tensiones con Trump y repercusiones internacionales
Las declaraciones del Papa se producen en un contexto de fuerte confrontación con Trump, quien lo había calificado recientemente como “débil contra el crimen” y “terrible en política exterior” por sus posturas pacifistas.
Según reportó Reuters, estos ataques generaron consternación en África, donde reside más de una quinta parte de los católicos del mundo.
El Pontífice respondió con firmeza: aseguró que no teme a la administración estadounidense y reafirmó su compromiso con la paz “basándose en el Evangelio”.
En paralelo, recibió el respaldo de la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, líder espiritual de 85 millones de anglicanos, quien apoyó su “valiente llamamiento a favor de un reino de paz”.
Pese a las tensiones, León XIV reiteró su llamado global: “¡Trabajemos juntos por la paz!”, expresó ante los fieles en Camerún.
“El mundo está siendo destruido por unos pocos tiranos y se mantiene en pie gracias a una inmensidad de hermanos y hermanas solidarios”, concluyó.
