El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que el alto el fuego con Irán atraviesa un momento “crítico” y comparó la tregua con un paciente “en coma”, luego de rechazar la última propuesta diplomática enviada por Teherán sobre el programa nuclear iraní.
Durante una rueda de prensa en el Salón Oval de la Casa Blanca, Trump sostuvo que la tregua se encuentra en un estado extremadamente frágil. “Es increíblemente débil”, afirmó al ser consultado sobre la continuidad del acuerdo. Luego redobló sus críticas contra el gobierno iraní: “Lo consideraría más débil ahora mismo, después de leer esa basura que nos enviaron. Ni siquiera terminé de leerlo”, lanzó.
El mandatario estadounidense comparó la situación del alto el fuego con un paciente en «cuidados intensivos». “Está con una enorme respiración asistida, como cuando entra el médico y dice: ‘Su ser querido tiene exactamente un 1% de posibilidades de vivir’”, expresó ante los periodistas. Pese a ello, insistió en que Estados Unidos conseguirá “una victoria total” en el conflicto con Irán.
Trump también reveló que, según su administración, Irán había aceptado inicialmente permitir el ingreso de inspectores y técnicos estadounidenses para retirar el uranio altamente enriquecido de su territorio, aunque luego se habría retractado. “Cambiaron de opinión porque no lo publicaron en el periódico”, ironizó.
Washington exige que Teherán entregue su uranio enriquecido y garantice la no fabricación de armas nucleares “durante un período muy largo”. Sin embargo, el gobierno iraní sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos y rechaza públicamente renunciar a ese material estratégico.
La propuesta iraní, desestimada por Trump, incluía la posibilidad de diluir parte del uranio enriquecido y trasladar el resto a un tercer país, con Rusia entre las opciones analizadas. A cambio, Teherán reclamaba el levantamiento de sanciones internacionales, el desbloqueo de activos retenidos en el extranjero y el reconocimiento de su soberanía sobre el Estrecho de Ormuz.
“No exigimos ninguna concesión; lo único que exigimos fueron los derechos legítimos de Irán”, afirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, quien acusó a Estados Unidos de mantener “exigencias irrazonables”.
El estancamiento de las negociaciones profundiza además la crisis energética mundial generada por la guerra. El control iraní sobre el Estrecho de Ormuz y el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes continúan afectando el comercio internacional y provocando fuertes subas en los precios del combustible.
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que el conflicto “no ha terminado” y no descartó una nueva ofensiva militar contra Irán si fracasa la vía diplomática. “Podemos volver a enfrentarnos a ellos militarmente”, señaló en una entrevista televisiva.
Mientras tanto, Pakistán continúa intentando mediar para alcanzar un memorándum de entendimiento entre las partes. En medio de las tensiones, Irán ejecutó además a un hombre acusado de espiar para la CIA y el Mossad israelí, identificado por la agencia estatal IRNA como Erfan Shakourzadeh.
