La breve pausa en los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán llegó a su fin tras una nueva ofensiva iraní contra fuerzas estadounidenses en Medio Oriente. En respuesta, el presidente Donald Trump prometió «darle una jodida paliza» a Irán, elevando nuevamente la tensión en la región.
«Le vamos a dar una jodida paliza«, aseguró Trump en una entrevista con Fox News. «Les golpearemos con fuerza. Van a recibir una paliza«, insistió el mandatario republicano.
Según informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), Irán lanzó «múltiples» misiles balísticos en un «ataque sorpresa» contra posiciones estadounidenses alrededor de las 21.45 GMT del martes. El organismo aseguró que todos los proyectiles fueron interceptados con éxito, sin reportar víctimas ni daños en las bases alcanzadas.
Trump explicó que las fuerzas estadounidenses tuvieron apenas unos minutos para interceptar y derribar los misiles balísticos lanzados por Teherán. Además, reveló que observó un video de la operación en el que los militares transmitían coordenadas en tiempo real mientras neutralizaban el ataque.
El recrudecimiento de las hostilidades puso fin a varios días de relativa calma, luego de que Washington suspendiera temporalmente sus ataques contra la República Islámica para abrir una nueva instancia diplomática.
Trump había anunciado el lunes la suspensión de los bombardeos con el objetivo de dar otra oportunidad a las negociaciones, aunque advirtió que ordenaría nuevos ataques si el diálogo fracasaba.
Por su parte, Irán, que también había reducido sus acciones militares para favorecer las conversaciones, había advertido a comienzos de la semana que no permitiría que Washington determinara el «momento de la guerra y la paz» y aseguró que el Estrecho de Ormuz permanecía «cerrado».
Irán reivindicó el ataque
La Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) reivindicó el ataque de este miércoles contra una base aérea estadounidense y un centro de mando militar en Jordania, según informó la agencia Nour. Además, señaló que su armada atacó tres petroleros que, de acuerdo con la agencia estatal IRNA, violaban el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Como represalia, Estados Unidos y Arabia Saudita bombardearon centros logísticos y depósitos de armas utilizados, según el Centcom, por grupos armados alineados con Irán en el este de Irak.
«La Guardia Revolucionaria Islámica y sus grupos terroristas afines deben cesar estos ataques para evitar una mayor respuesta militar estadounidense«, advirtió el Comando Central.
Aunque el comunicado no identificó a las milicias atacadas, las Fuerzas de Movilización Popular, una coalición de facciones chiíes proiraníes, denunciaron en X que varias de sus sedes fueron alcanzadas y que hubo bajas entre sus integrantes. La organización calificó la ofensiva como una «escalada sumamente peligrosa» y una «violación de la soberanía de Irak«.
Según la alianza paramilitar, los bombardeos dejaron al menos 20 muertos y 32 heridos ntre las filas del Frente de Movilización Popular.
En respuesta a la ofensiva el primer ministro iraquí, Ali Al-Zaidi, ordenó al Ministerio de Asuntos Exteriores iniciar acciones legales contra Estados Unidos y Arabia Saudita.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita confirmó los bombardeos, aunque sostuvo que el Reino no busca una escalada del conflicto, al tiempo que advirtió que responderá a cualquier agresión que sufra.
Los nuevos ataques se produjeron mientras el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se encontraba en Washington, donde mantuvo reuniones con Trump en la Casa Blanca y participó del funeral del senador estadounidense Lindsey Graham, uno de los principales impulsores de una política de línea dura frente a Irán.
Al mismo tiempo, la creciente tensión en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados, con un fuerte aumento del precio del petróleo debido a la posibilidad de un nuevo recrudecimiento del conflicto y al bloqueo que Irán mantiene sobre el Estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas para el comercio mundial de crudo.
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