El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este domingo la respuesta enviada por Irán a la propuesta estadounidense de alto el fuego y volvió a endurecer su discurso contra Teherán en medio de la creciente crisis regional.
“Acabo de leer la respuesta de los llamados ‘representantes’ de Irán. No me gusta: ¡ES TOTALMENTE INACEPTABLE!”, escribió Trump en su red Truth Social, en un mensaje que reflejó el aumento de la tensión diplomática entre ambos países.
Horas antes, la República Islámica había enviado oficialmente su contestación a la propuesta de paz impulsada por Washington. El documento fue entregado a través de mediadores de Pakistán y, según la agencia estatal IRNA, plantea como prioridad un cese permanente de las hostilidades y mayores garantías de seguridad marítima en el Estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos para el comercio energético mundial.
Trump también volvió a acusar al régimen iraní de haber “tomado el pelo” a Estados Unidos durante décadas y cargó nuevamente contra el ex presidente Barack Obama por el acuerdo nuclear firmado con Teherán durante su gestión.
“Irán estuvo jugando con Estados Unidos y con el resto del mundo durante 47 años”, sostuvo el mandatario republicano, quien además aseguró que durante la administración demócrata el régimen iraní recibió “cientos de miles de millones de dólares”.
Pese al intento de mantener abierta una vía diplomática, el clima en Teherán continuó marcado por las amenazas y la retórica confrontativa. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aseguró que “nunca inclinaremos la cabeza ante el enemigo” y remarcó que una eventual negociación “no significa rendición ni retroceso”.
En la misma línea, el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Rezaei, afirmó que “la moderación iraní ha terminado” y advirtió que cualquier ataque contra embarcaciones de su país provocará una “respuesta fuerte y decisiva” contra bases y barcos estadounidenses en la región.
La tensión diplomática coincide además con nuevos incidentes militares en el Golfo Pérsico. En las últimas horas, un dron impactó contra un buque cerca de Qatar, mientras Emiratos Árabes Unidos y Kuwait denunciaron incursiones de drones hostiles en sus espacios aéreos y responsabilizaron directamente a Irán.
El foco de preocupación internacional sigue puesto en el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula gran parte del petróleo y gas que abastece al mercado mundial. Irán mantiene restricciones sobre la zona, mientras Estados Unidos sostiene un bloqueo naval sobre puertos iraníes, situación que ya comenzó a impactar en los precios internacionales de la energía.
Otro de los puntos más delicados de las negociaciones es el futuro de los 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60% que posee Irán. Mientras Teherán insiste en proteger sus instalaciones nucleares, el presidente ruso Vladimir Putin reiteró su propuesta de trasladar ese material a territorio ruso para facilitar un eventual acuerdo.
En paralelo, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu afirmó que la guerra no terminará hasta que el uranio enriquecido sea retirado de Irán.
