Rusia conmemoró este sábado el 81° aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi con el tradicional desfile del Día de la Victoria en la Plaza Roja de Moscú, encabezado por el presidente ruso Vladimir Putin. En un discurso cargado de referencias históricas y políticas, el mandatario aseguró que el 9 de mayo es la festividad “más importante y sagrada” para el pueblo ruso y vinculó la memoria de la Segunda Guerra Mundial con la actual ofensiva militar en Ucrania.
“Preservar la memoria de los acontecimientos de la Gran Guerra Patriótica, así como su verdadera historia y sus héroes, es una cuestión de honor para el país y el pueblo ruso”, afirmó Putin frente a tropas y líderes extranjeros invitados al acto. El presidente sostuvo además que los soldados soviéticos realizaron “un gran sacrificio en nombre de la libertad y la dignidad de los pueblos de Europa”.
Durante la ceremonia participaron contingentes militares, incluido uno proveniente de Corea del Norte, y el desfile concluyó con un espectáculo aéreo sobre la Plaza Roja. Posteriormente, Putin y otros mandatarios colocaron flores en la Tumba del Soldado Desconocido, ubicada en el Jardín de Alejandro.
En su discurso, el líder ruso también hizo referencia directa a la guerra en Ucrania y afirmó que las tropas rusas “siguen avanzando” pese al respaldo militar de la Otan a Kiev. Además, calificó como “otro acto terrorista” el ataque ucraniano contra la sede regional de control aéreo en Rostov del Don.
En paralelo a las celebraciones, Putin afirmó que «la guerra está llegando a su fin» y manifestó su disposición a mantener una reunión con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, aunque aclaró que solo ocurriría si antes se alcanza un acuerdo definitivo de paz.
“Sería posible reunirse en un tercer país, pero solo si se alcanza un acuerdo definitivo sobre un tratado de paz diseñado con una perspectiva a largo plazo”, expresó.
Desde Ucrania, Zelenski reiteró que está dispuesto a dialogar con Putin en cualquier lugar excepto Moscú, a la que considera la capital del “Estado agresor”. El mandatario ucraniano aprovechó además la celebración del Día de Europa para remarcar que Ucrania es una parte “inseparable” de la familia europea y agradecer el apoyo político y militar recibido desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022.
Mientras ambos gobiernos intercambiaban declaraciones sobre posibles negociaciones, los ataques continuaron sobre territorio ucraniano. Según las autoridades de Kiev, al menos tres personas murieron y varias resultaron heridas durante nuevos bombardeos rusos, pese a la tregua de tres días anunciada entre el 9 y el 11 de mayo tras la mediación de Estados Unidos.
Las regiones de Zaporiyia, Dnipropetrovsk, Jersón, Járkiv, Sumy y Odesa estuvieron entre las más afectadas. En Járkiv, un dron impactó contra un edificio residencial de nueve pisos y dejó ocho heridos, entre ellos dos niños. Además, el Servicio Estatal de Emergencia de Ucrania denunció que un vehículo de rescate fue atacado por drones rusos en Dnipropetrovsk.
El parte militar ucraniano indicó que Rusia lanzó más de 7.700 drones kamikaze y cerca de 2.000 ataques contra posiciones militares y poblaciones durante la jornada del sábado. Moscú, por su parte, aseguró que sus tropas respetan el alto el fuego y acusó a Ucrania de violarlo mediante ataques con drones.
En medio de las tensiones, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, se convirtió en el único líder de la Unión Europea (UE) presente en las celebraciones de Moscú. Tras reunirse con Putin, afirmó que Zelenski estaría dispuesto a mantener un encuentro con el presidente ruso “en cualquier formato” para avanzar hacia un acuerdo de paz duradero.
Fico también cuestionó la estrategia de la UE hacia Moscú y sostuvo que las sanciones occidentales fortalecieron la autosuficiencia rusa. Además, defendió la necesidad de mantener canales de diálogo político con el Kremlin.
Las celebraciones del Día de la Victoria estuvieron atravesadas por fuertes medidas de seguridad y restricciones en las comunicaciones. En San Petersburgo, la policía detuvo brevemente a Liudmila Vasílieva, una sobreviviente del bloqueo de Leningrado de 85 años, luego de que protestara contra la guerra con un cartel que decía: “No ocultes tus crímenes tras la Victoria popular”.









