El oficialismo consiguió este miércoles en la Cámara de Diputados el dictamen de mayoría para avanzar con la reforma del régimen de Zona Fría, una iniciativa que reducirá el alcance geográfico de los subsidios al gas y dejaría afuera a unos 1,6 millones de usuarios.
La propuesta impulsada por el Gobierno nacional mantiene el beneficio únicamente para usuarios de la Patagonia, Malargüe y la Puna, además de hogares incluidos dentro del esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). El proyecto será llevado al recinto en una sesión prevista para el próximo 20 de mayo.
El dictamen obtuvo respaldo de bloques aliados y dialoguistas, entre ellos La Libertad Avanza, Propuesta Republicana (PRO), Innovación Federal y el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID). En paralelo, Unión por la Patria presentó un dictamen de minoría para sostener el esquema vigente e incorporar subsidios para zonas cálidas.
Qué cambia con el nuevo régimen
Durante el plenario de las comisiones de Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda, la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, defendió la necesidad de reformular el sistema de subsidios energéticos.
La funcionaria explicó que el nuevo esquema mantendrá descuentos para unos 1,8 millones de usuarios registrados en el SEF, quienes conservarán una bonificación superior al 75% sobre el consumo de gas durante el invierno.
También continuarán alcanzados los hogares con ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales, personas con Certificado Único por Discapacidad, veteranos de Malvinas y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares.
“Los recursos son escasos y la forma justa de utilizarlos es destinarlos exclusivamente a la gente que más lo necesita”, sostuvo Tettamanti ante los diputados.
Además, señaló que el Gobierno dejará de subsidiar el cargo fijo de distribución y concentrará la asistencia sobre el consumo de gas natural.
El argumento fiscal del Gobierno
Desde el oficialismo sostienen que el régimen ampliado en 2021 generó un fuerte incremento del gasto y desnaturalizó el objetivo original de la política pública.
Según explicó Tettamanti, la alícuota del 7,5% que financia el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas ya no alcanza para sostener el esquema actual. De no modificarse la ley, advirtió, ese recargo debería subir al 11,5%.
La diputada nacional Laura Rodríguez Machado aseguró que la ampliación realizada durante el gobierno del Frente de Todos incorporó zonas que “no necesitaban” el subsidio.
“Los que tienen pileta climatizada y sauna terminan siendo subsidiados por los más pobres”, cuestionó la legisladora cordobesa.
En la misma línea, la diputada nacional Silvana Giudici afirmó que “el 60% de la población de las zonas ampliadas tiene ingresos superiores a 4 millones de pesos”.
Críticas de la oposición
Desde Unión por la Patria rechazaron la iniciativa y advirtieron sobre el impacto tarifario en provincias incorporadas al régimen en 2021.
El presidente del bloque opositor, Germán Martínez, recordó que la ampliación de Zona Fría había sido aprobada con amplio respaldo parlamentario y cuestionó el cambio de postura de sectores aliados al oficialismo.
Por su parte, el diputado nacional Juan Pablo Luque criticó el artículo que habilita trasladar a las tarifas eventuales aumentos derivados de la importación de gas.
La oposición también propuso extender beneficios para energías renovables, crear un esquema de subsidios para zonas cálidas y establecer un plan federal de infraestructura energética.
La capacidad instalada industrial mostró una mejora y alcanzó el 59,8%









