Un incendio presuntamente intencional arrasó cerca de 1.000 hectáreas del histórico bosque de Fontainebleau, en las afueras de París. El fuego, que aún no fue estabilizado, consumió alrededor del 5% de esta reserva natural de 20.000 hectáreas, en medio de una ola de calor y un escenario de déficit hídrico crítico.
El director general de Seguridad Civil, Julien Marion, calificó la magnitud del siniestro como «evidentemente muy significativa«. De acuerdo con las primeras investigaciones, el incendio, iniciado el domingo alrededor de las 17 (hora local), habría sido provocado de manera intencional.
Mientras tanto, las llamas avanzaron hasta quedar a solo 100 metros de algunas viviendas, lo que obligó a evacuar preventivamente a 900 personas, según informó RFI. Pese a ese escenario, el trabajo de cientos de bomberos y el despliegue de aviones cisterna Dash permitieron contener el avance del fuego y evitar que alcanzara el municipio de Vaudoué.
Aun así, el foco seguía activo y las tareas de extinción continúan complicadas por ráfagas de viento cambiantes que superan los 50 kilómetros por hora. En paralelo, la Dirección de Seguridad Civil registró 250 incendios forestales en todo el territorio metropolitano solo durante el domingo. El riesgo sigue siendo especialmente elevado en el centro y el este del país, regiones que habitualmente no presentan niveles tan altos de peligro.
Frente a este panorama, los incendios forestales ya destruyeron 32.000 hectáreas en Francia durante 2026, una superficie que ya supera el total calcinado en toda la temporada estival de 2025, según informó el ministro del Interior, Laurent Núñez.
Sospechas de un incendio provocado
Respecto del origen del fuego, las autoridades reforzaron la hipótesis de un ataque intencional. Durante una visita a Noisy-sur-École, en el departamento de Sena y Marne, Núñez explicó que los equipos de emergencia detectaron una decena de focos distribuidos en un perímetro de aproximadamente un kilómetro, un patrón que fortalece la sospecha de que el incendio fue provocado.
El ministro recordó que «nueve de cada diez incendios son provocados por el ser humano». Asimismo, informó que solo durante la mañana del lunes fueron detenidas 44 personas sospechosas. Un tercio de ellas eran menores de edad y otro tercio estaba vinculado a incendios de carácter accidental.
En la misma línea, la presidenta de la región de Isla de Francia, Valérie Pécresse, calificó el siniestro como el «más grave jamás conocido» en la región y sostuvo que su origen sería «criminal». «Espero que los pirómanos sean encontrados y sancionados con el castigo ejemplar que merecen», escribió en redes sociales.
Por su parte, Núñez describió el incendio como «totalmente excepcional y sin precedentes» y señaló que las cerca de 1.000 hectáreas afectadas representan alrededor del 5% del emblemático bosque de Fontainebleau. Además, estimó que, aunque el incendio podría quedar contenido en las próximas horas, su extinción total demandará varios días e incluso semanas.
A su vez, el presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su solidaridad con los habitantes del departamento de Sena y Marne y agradeció el trabajo de los bomberos y equipos de rescate. «Todos los medios están siendo movilizados» para controlar las llamas, aseguró.
Más de 500 bomberos combaten el fuego
Mientras continúan las tareas de extinción, unos 500 bomberos, pertenecientes al servicio de incendios y rescate de Sena y Marne y reforzados por efectivos de otros departamentos, incluidos equipos del sur de Francia, permanecen desplegados en la zona.
Este lunes también participan del operativo dos aviones Canadair, dos aeronaves Dash 8 y tres helicópteros bombarderos de agua, en un despliegue aéreo inédito para la región de Isla de Francia.
Gracias a la intervención de los equipos de emergencia, no se registraron víctimas ni daños en las zonas habitadas, pese a que fue necesario evacuar preventivamente a unas 900 personas que vivían en el límite del bosque.
Alerta por calor extremo
A este escenario se suma la persistencia de la ola de calor. La directora de Météo-France, Virginie Schwarz, advirtió que las altas temperaturas y los vientos secos mantienen un riesgo extremo de incendios. Actualmente, 37 departamentos franceses permanecen bajo alerta roja, el máximo nivel, debido a la tercera ola de calor que atraviesa el país en 2026.
En regiones como el valle del Ródano y el área de Toulouse, las temperaturas alcanzarán los 40 grados antes de la llegada de un frente de tormentas que comenzará a aliviar las condiciones. Se espera que el descenso térmico se generalice a partir del miércoles, aunque las máximas continuarán por encima de los valores habituales.
