La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, firmó este miércoles una nueva batería de acuerdos con grandes empresas transnacionales de hidrocarburos y electricidad para ampliar la producción petrolera, desarrollar yacimientos y recuperar infraestructura eléctrica.
La ceremonia se realizó en el Palacio Miraflores, encabezada por Rodríguez y el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright. Los convenios involucran a Petróleos de Venezuela (PDVSA), Chevron, ENI y General Electric Vernova, y constituyen uno de los principales pasos de la nueva relación comercial entre Caracas y Washington.
Al respecto, Rodríguez aseguró que el aumento de la actividad en las industrias petrolera y petroquímica tendrá un impacto directo en el bienestar social, reportó el diario venezolano El Universal.
“Que ese incremento de producción en nuestra industria petrolera, gasífera y petroquímica se traduzca en más empleos, en más salario, en servicios públicos, en hospitales, en escuelas, en alimentación”, señaló.
La mandataria encargada también resaltó las ventajas del entorno jurídico nacional para la atracción de capitales extranjeros. “Hoy Venezuela tiene un marco legal regulatorio que le permite acceder a inversiones importantes para el desarrollo de su industria y que ese desarrollo se traduzca en el día a día de la vida de la gente”, afirmó.
El acuerdo de mayor dimensión económica quedó establecido entre PDVSA y Chevron. Ambas partes acordaron adecuar los contratos de las empresas mixtas Petroboscán, Petropiar y Petroindependencia a las disposiciones de la legislación de hidrocarburos reformada en enero. Al mismo tiempo, se incorporaron modificaciones a sus respectivos planes de negocios para ajustarlos al nuevo régimen fiscal y jurídico venezolano.
Según la prensa local, el acuerdo con Chevron incluye la ampliación de las operaciones en nuevas áreas de explotación petrolera.
En este marco, el director ejecutivo de Chevron, Michael Wirth, anunció que la empresa planea invertir más de US$7.000 millones en Venezuela y duplicar la producción de crudo durante los próximos cinco años.
La petrolera estadounidense prevé que ese desembolso permita elevar progresivamente su producción en Venezuela hasta unos 600.000 barriles diarios, aproximadamente el doble del nivel registrado por sus operaciones en 2026.
También están incluidas nuevas operaciones petroleras y gasíferas en los acuerdos con ENI, cuyo director ejecutivo, Claudio Descalzi, señaló que la firma «marca un hito para iniciar una nueva fase histórica, en el crecimiento y una nueva confianza en el futuro energético de Venezuela».
PDVSA, la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y el Ministerio del Poder Popular de Hidrocarburos fueron los firmantes por la parte venezolana en los acuerdos y nuevos contratos.
Wright presentó estos acuerdos como parte de una estrategia más amplia de Washington para impulsar la recuperación económica venezolana mediante el desarrollo de sus recursos naturales.
“Los acuerdos que se firman el día de hoy, miles de millones de dólares de inversión, finalmente muchísimos empleos creados, son críticos esenciales para comenzar a traer la paz, la oportunidad y la prosperidad para todos en Venezuela”, afirmó el funcionario durante el acto.
El secretario estadounidense sostuvo además que la política impulsada por el presidente Donald Trump busca modificar la relación entre ambos países a partir de proyectos económicos.
Trump: «Venezuela todavía no está preparada para elecciones»
Tras la firma de los acuerdos, Trump afirmó que Venezuela aún no reúne las condiciones para celebrar elecciones, a casi ocho meses de la captura del ex presidente Nicolás Maduro y el inicio del gobierno interino encabezado por Rodríguez.
“No creo que estén preparados todavía”, declaró Trump ante periodistas en la Casa Blanca, aunque inmediatamente dejó abierta la posibilidad de que los comicios se realicen en un plazo cercano: “Pero pronto. Esperamos poder hacerlo pronto”.
El mandatario estadounidense sostuvo que la transición es todavía reciente y que el país necesita atravesar una etapa previa antes de acudir nuevamente a las urnas. Según su descripción, Estados Unidos considera que primero debe consolidarse el nuevo escenario político surgido después de la caída del régimen de Maduro.
“Delcy lo quiere, pero todavía no están preparados”, afirmó. El presidente estadounidense también elogió a la dirigente chavista al señalar que está haciendo “un trabajo muy, muy bueno” y que “es muy respetada”.
La relación entre Washington y Caracas cambió sustancialmente desde la captura de Maduro. En los meses siguientes, la administración de Trump restableció los vínculos diplomáticos con Venezuela y comenzó a trabajar directamente con Rodríguez.
El mandatario estadounidense vinculó esa nueva relación con una estrategia más amplia para transformar las condiciones económicas venezolanas. “Los sacamos de una dictadura y nos llevamos muy bien con el Gobierno”, sostuvo.
Luego, utilizó sus declaraciones para referirse a la evolución política de América Latina. «Nuestro continente realmente está resultando muy distinto de lo que era. Han pasado de la izquierda a la derecha. Todos están yendo hacia la derecha», reflexionó.
