Modo rosca / Tarea difícil / Después del jury más complicado

La interna radical entra en tiempo suplementario, los libertarios tantean intendentes y el jury deja abiertas nuevas tensiones en la política y la Justicia cordobesa.

Modo rosca / Tarea difícil / Después del jury más complicado

Modo rosca

Siempre se supo que la UCR vive en modo interna, pero desde hace varios meses, el estado que mejor la define es el modo prórroga. Es que la conducción actual no quiere saber nada con una elección de nuevas autoridades que balcanizaría aún más al partido.

Marcos Ferrer, intendente de Río Tercero y presidente de la UCR, junto a todo el deloredismo detrás, está sumando kilometraje en sus vehículos recorriendo la provincia para escuchar a los dirigentes.

“Los intendentes la tienen difícil con los recortes de obras y fondos, y no quieren saber nada con distraerse en una interna que les consumirá tiempo que deben dedicar a la gestión”, dice una legisladora que responde al ex diputado.

Sin embargo, desde los otros nucleamientos advierten que se trata de una trampa. “Claro que los intendentes están ocupados, siempre lo estuvieron, pero quieren usar esos argumentos para suspender el procedimiento electoral y pedir prórroga de los mandatos”, dice un dirigente de un núcleo opositor.

Y agrega: “Ya les van a llegar con una nota donde les pedirán que firmen una moción basándose en esas conversaciones”. Lo concreto es que la UCR no quiere quedar encerrada en los problemas de una interna ni pagar el costo de la continuación de los actuales dirigentes en los cargos. “Durante el Mundial tal vez haya novedades”, dicen enigmáticos.

Tarea difícil

La exdiputada Soledad Carrizo juega con La Libertad Avanza desde que dejó el Congreso y se encolumnó con el armado violeta que, en Córdoba, tributa al karinista Gabriel Bornoroni.

Pero la búsqueda de voluntades entre los intendentes radicales (tarea para la cual fue asignada) para dar el salto y apostar por Javier Milei, encuentra límites que se expresan en la pobre cosecha que logró hasta ahora.

Es que los intendentes ofrecen músculo territorial y mucha actividad proselitista, pero los de la UCR están tironeados por la interna boina blanca y seducidos por los cantos de sirena de los libertarios, al mismo tiempo que tienen que sostener los vínculos con El Panal para resolver las cuestiones urgentes de gestión.

«Te piden trabajo y fotos, pero nosotros necesitamos obras, mantener abiertos los hospitales y atender a los vecinos que atraviesan la crisis por los recortes nacionales. Sería un suicidio político dar el salto porque yo no sé si esta gente cumplirá algo de lo que dice», afirma en estricto off un intendente del sur provincial.

Además, su pueblo quedará excluido del subsidio por zona fría y se pregunta: «¿Quién vendrá a hacer campaña acá? ¿Qué harán los diputados mileístas cuando les pregunten por qué la factura del gas les va a costar el doble?».

Las dos referentes de esa región en el Congreso son Laura Soldano y Belén Avico y ambas votaron por la quita del beneficio.

Después del jury más complicado

Luego de un mes que fue agitado e intenso, el jurado de enjuiciamiento publicó los fundamentos del fallo en una extensa argumentación que insumió 130 páginas.

«No se comparan con los 60 cuerpos de la causa Dalmasso que, te aseguro, los legisladores y su equipo leyeron», dijo un asesor que estuvo al tanto del trabajo previo.

Fue un jury excepcional por varias razones, ya que hubo tres acusados, una causa con 20 años de trámite, 31 testigos —algunos que ocuparon cargos claves y muy importantes— y un antecedente de interferencias políticas demasiado pesado. Por eso los cuatro legisladores se apoyaron mucho en la vocal del TSJ, Aída Tarditti, que completó la formación del tribunal.

«En cada pausa, cada cuarto intermedio o reunión posterior, ella nos aclaraba cuestiones técnicas, nos compartía su punto de vista. Sus intercambios con nosotros eran muy valiosos», dijo uno de los miembros del jurado. Tarditti además votó por la destitución al igual que el resto de los miembros.

Probablemente el jury estará abocado a desestimar muchas denuncias que se presentan por desacuerdos con la decisión de un fiscal o un juez. Tal vez el caso que les genere más atención sea la denuncia bastante delicada contra la fiscal de Villa María, Juliana Companys. Pero antes deberá completarse la investigación penal que tiene en su contra en varias causas que le abrieron en el último tiempo. “Es la causa más complicada”, aseguran los que están al tanto de la actividad del jurado.

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