La pelea del alfajor
Las capias son una delicia típica de Bell Ville donde se rinde un culto gastronómico a esta pieza de pastelería que algunos comparan con el alfajor y otros la ubican en planos distintos. Los inmigrantes asentados en la zona trajeron desde Italia esta especialidad y la convirtieron en un símbolo de orgullo de la ciudad.
Pero lo que nadie imaginó es que una simple golosina desataría una guerra política en el recinto de la Unicameral donde el intendente y varios belvillenses esperaban que se declarase de interés la festividad que celebra esta originalidad panadera. El legislador Abraham Gallo por el oficialismo y el ex intendente Carlos Brinner por la oposición intentaron atribuirse los méritos de la iniciativa y terminaron en un pase de facturas con acusaciones de variado tenor y que avergonzó a todos los presentes. “Si se pelean así por un alfajor ¿que se espera para el 2027 en un año electoral?”, se preguntó un asesor que siguió todo el debate.
Un juzgado clave
Desde su creación a fines de los 90 el juzgado electoral de la Provincia tuvo una sola autoridad al frente: Marta Vidal. La jueza nombrada por Ramón Mestre durante su gobernación atravesó múltiples cuestionamientos y siempre siguió al frente. Ahora que se jubila se declaró formalmente abierta la batalla por su sillón.
Nunca hubo tantos trascendidos sobre el concurso y sus postulantes y se entiende por la naturaleza trascendente para los partidos. Aunque todos deben rendir un examen previo a presentar todos sus antecedentes académicos y profesionales, se sabe que la clave pasa por la entrevista personal que el Consejo de la Magistratura efectúa a los que rindieron satisfactoriamente.
El principal candidato es el funcionario municipal Esteban Lencioni, un abogado que trabajó en el juzgado y que es de confianza de Pablo Bario. PB, como lo llaman en clave en el mundo de los operadores, es integrante del círculo más chico del gobernador Martín Llaryora. Otro de los que tiene lista la inscripción es Guillermo Arias que es Secretario Parlamentario de la Legislatura y posee una larga trayectoria en el cargo. “Soy peronista y lo saben todos”, dice Arias que es muy respetado por todos los bloques parlamentarios.
Por último aparece el radical Diego Frossasco a quién todos le reconocen los mejores pergaminos académicos y prácticos en materia electoral aunque tiene la desventaja de que ni en su propio partido tiene unanimidad para empujar su eventual designación si rinde bien.
Jury a los fiscales
Esta semana comenzaron las audiencias del Jurado que debe evaluar si corresponde destituir a los tres instructores que tuvo el caso Nora Dalmasso. Cada uno actuó por tiempo y circunstancias muy distintas y se nota en la actitud defensiva que asumen en la sala. Javier Di Santo tuvo el expediente durante 9 años e imputó al pintor Zárate y al hijo de la víctima Facundo Macarrón. Hacia él apuntan casi todos los cuestionamientos y le dejó entrever cuando se quebró en la primera audiencia y debió pedir un vaso de agua para continuar su declaración.
Por su lado Daniel Miralles elige un bajo perfil defensivo a pesar de que es el autor de la disparatada imputación del viudo Marcelo Macarrón que habría cenado con los amigos en Punta del Este, habría volado en avioneta a Río Cuarto una noche de tormenta, asesinado a su esposa y vuelto a Uruguay para seguir jugando al golf a la mañana siguiente.
En tanto Luis Pizarro prefiere un perfil alto ante la prensa y durante las audiencias, efectuando él mismo las preguntas a los testigos. Un conocedor del expediente asegura que es el menos comprometido con una destitución “porque su trabajo fue avalado por un juez de control y un fiscal de cámara, tal vez por eso se muestra más sereno”, dice. ¿Acertará en el pronóstico?
