El gobernador Martín Llaryora presentó este lunes una nueva línea de créditos productivos a tasa competitiva y ratificó su perfil productivista al asegurar que el plan macroeconómico del país carecerá de sustentabilidad si se destruye el empleo formal.
“Ser industrial en Argentina es ser un patriota”, arrancó afirmando Llaryora, al ponderar la resiliencia del sector privado frente a la inestabilidad económica del país. En ese sentido, destacó el valor de quienes arriesgan capital en el territorio: “Es muy difícil sostenerse con el cambio de reglas constantes. Por eso valoro a los que producen, a los que trabajan, a los que invierten y dan mano de obra en el interior del interior”.
El rol del Estado y el reclamo por las retenciones
Para el gobernador, el acompañamiento público al sector privado no es una opción, sino una «obligación del gobernante cordobés». Explicó que si el empleo privado cae, se destruye la empleabilidad de toda la provincia, por lo que Córdoba debe estar siempre atenta a sostener la competitividad mediante infraestructura y apoyo a las exportaciones.
Sin embargo, el eje más político de su alocución estuvo marcado por un reclamo contundente hacia la Casa Rosada por el impacto de los derechos de exportación. “El reclamo de la baja de retenciones tiene que ser contundente. El campo y la industria están subsidiando sector tras sector, mientras un solo sector está bancando hoy la economía nacional y no puede más”, disparó el mandatario, exigiendo que se deje de beneficiar a actividades nuevas y se alivie urgentemente la carga fiscal de los productores para que los recursos queden en las regiones donde se generan.
Competencia global y sustentabilidad social
Llaryora advirtió que las herramientas provinciales son paliativos coyunturales frente a una crisis profunda. Si bien se mostró dispuesto a que la producción local compita en el mundo, el mandatario exigió condiciones de igualdad frente a otros países.
Hacia el final, el gobernador vinculó directamente el éxito de las variables macroeconómicas con el bienestar social. “Podemos resolver la macroeconomía como venimos haciendo con todo un esfuerzo, pero sin trabajo no hay programa que se sostenga en el tiempo. Con desempleo y marginalidad es muy difícil sostener un plan macroeconómico sustentable. Defender la industria es defender el trabajo de nuestra gente”, concluyó.
