El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, anunció una serie de modificaciones en los controles sobre el personal municipal luego del asesinato de Agostina Vega, un caso que derivó en cuestionamientos sobre los mecanismos de supervisión dentro de la administración local.
Durante una entrevista en el Lagarto Show, el jefe comunal admitió que existieron deficiencias institucionales y asumió la responsabilidad política por lo ocurrido. “La Municipalidad falló”, sostuvo al referirse a los controles vinculados con la situación de Claudio Barrelier, principal acusado en la investigación judicial.
Nuevas exigencias para trabajadores municipales
Entre las medidas anunciadas, Passerini confirmó el envío de un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante para modificar los requisitos que deben cumplir los empleados municipales.
La iniciativa establece la presentación obligatoria de certificados de antecedentes penales cada seis meses, en reemplazo del esquema actual que contempla su actualización cada cuatro años. Además, prevé la realización de narcotests obligatorios para el personal de la administración pública municipal.
Según explicó el intendente, las modificaciones buscan reforzar los mecanismos de control y seguimiento dentro de las distintas áreas del municipio.
Revisión de denuncias y cambios en la estructura política
Passerini señaló además que, tras conocerse el caso, recibió más de 200 denuncias relacionadas con trabajadores municipales que tendrían antecedentes penales, información que aseguró estar analizando para verificar cada situación.
En paralelo, confirmó la salida de Ricardo Moreno, exconcejal apuntado como responsable del ingreso de Barrelier a la estructura municipal. El intendente indicó que le pidió apartarse de sus funciones una vez que tomó conocimiento de los hechos.
Las medidas fueron anunciadas mientras continúa la investigación judicial por el crimen de la adolescente y crece el debate sobre los controles de ingreso y permanencia dentro de organismos públicos.
