La visita del papa León XIV a la Argentina pondrá en escena algo más que el acercamiento institucional entre el Vaticano y el Gobierno de Javier Milei. Aunque el Presidente prepara una recepción oficial con honores de Estado, existen profundas diferencias entre ambos sobre cuestiones económicas, sociales y políticas que podrían quedar expuestas durante la estadía del Pontífice.
El mandatario declaró de interés nacional la llegada del Papa, puso a su hermana, Karina Milei, al frente de la organización y dispuso un feriado para facilitar la movilidad de los fieles. También confirmó que encabezará la recepción oficial en Aeroparque el próximo domingo.
Sin embargo, detrás de los gestos de acercamiento, Milei y León XIV sostienen miradas contrapuestas sobre el rol del Estado, la justicia social, la libertad económica y la problemática migratoria. También mantienen diferencias sobre inteligencia artificial, medioambiente, política internacional y el papel del periodismo en la democracia.
El principal punto de coincidencia aparece en sus posiciones contrarias al aborto y la eutanasia, aunque incluso en esos temas existen algunos matices.
Justicia social y economía, los principales puntos de conflicto
Uno de los desacuerdos más profundos entre León XIV y Milei está relacionado con la justicia social. Mientras el Presidente considera que se trata de una aberración moral y sostiene que implica un trato desigual ante la ley, el Papa la ubica entre los principios fundamentales de la Doctrina Social de la Iglesia.
En su primera encíclica, Magnifica Humanitas, el Pontífice plantea que la justicia social debe proteger la dignidad humana y el bien común. Además, sostiene que una sociedad justa necesita instituciones capaces de atender las necesidades de los sectores más vulnerables.
Esta diferencia también se traslada a la discusión sobre el modelo económico. León XIV advierte que la libertad económica no es absoluta y que debe estar subordinada al bien común. En esa línea, defiende el empleo digno y la implementación de mecanismos de redistribución del ingreso.
Milei, por su parte, promueve una economía con menos regulaciones, mayor libertad de mercado y una reducción de la estructura estatal. El Presidente sostiene que su objetivo es convertir a la Argentina en uno de los países con mayor libertad económica del mundo.
La discusión sobre el Estado representa otro contrapunto central. El Papa defiende su presencia como herramienta para garantizar derechos y atender a los sectores vulnerables, mientras que el mandatario lo define como una organización criminal y sostiene una política de reducción de sus estructuras.
La Iglesia refuerza su preocupación social a días de la llegada de León XIV
Inteligencia artificial, inmigración y libertad de prensa
Las diferencias también alcanzan al desarrollo tecnológico. León XIV reclama controles éticos sobre la inteligencia artificial (IA) y advierte sobre sus posibles consecuencias en el empleo, la concentración del poder y la dignidad humana.
En cambio, Milei propone evitar regulaciones preventivas para atraer inversiones y convertir al país en un polo internacional de desarrollo tecnológico. El Gobierno apuesta a un esquema de mayor libertad para las empresas que trabajan en el sector.
Otro tema sensible es la inmigración. Durante sus recientes intervenciones en Europa, el Pontífice reclamó un trato humanitario hacia los migrantes y pidió garantizar condiciones de recepción e integración. Milei, en cambio, adoptó un discurso más restrictivo y vinculó la inmigración con problemas culturales y de seguridad.
El papel de la prensa constituye una diferencia adicional. León XIV defiende la libertad de expresión y considera que el periodismo profesional es una herramienta para combatir la desinformación. Milei mantiene frecuentes enfrentamientos públicos con periodistas y medios de comunicación críticos de su gestión.
También existen posiciones diferentes sobre el conflicto en Medio Oriente. Mientras el Papa reclama avanzar hacia una solución de dos Estados para alcanzar una paz duradera entre Israel y Palestina, el Presidente mantiene un alineamiento político y diplomático con Israel y respalda al gobierno de Benjamin Netanyahu.
Aborto y eutanasia, los puntos de coincidencia
A pesar de las diferencias, Milei y León XIV comparten posiciones contrarias al aborto y la eutanasia.
En materia de aborto, ambos defienden el derecho a la vida desde la concepción. El Gobierno suele destacar esta coincidencia como uno de los puntos de acercamiento entre el mandatario y la Iglesia, aunque el Pontífice también cuestionó a quienes se oponen al aborto mientras respaldan políticas que considera inhumanas hacia los migrantes.
Respecto de la eutanasia, los dos rechazan la muerte asistida. León XIV sostiene que la medicina no debe convertirse en un instrumento de muerte programada, mientras que Milei manifestó que considera la vida un regalo que debe ser honrado. No obstante, el Presidente aclaró que su postura corresponde a una opinión personal y que respeta las decisiones privadas de los individuos.
Con seis discursos previstos durante su paso por el país, todavía resta conocer qué lugar ocuparán estos asuntos en los mensajes del Pontífice. En la Casa Rosada reconocen que algunas de sus definiciones podrían generar incomodidad en el Gobierno.
La visita de León XIV a la Argentina será, así, una instancia de acercamiento institucional entre dos figuras que comparten algunos principios, pero mantienen diferencias profundas sobre el modelo económico, la política social y el papel del Estado.
Fuente de base: artículo de Matías Moreno, publicado en La Nación el 6 de noviembre de 2026.
