A pocos días de que el papa León XIV pise suelo argentino, Amnistía Internacional (AI) le dirigió una carta abierta en la que le pidió que, durante sus encuentros con las autoridades y la sociedad del país, haga un llamado enfático a «garantizar los derechos de los sectores más vulnerables» en nuestro país.
El documento, difundido este jueves, ofrece un duro diagnóstico de la realidad política y social argentina, que abarca desde la situación de las personas con discapacidad hasta la criminalización de la protesta, a la vez que interpela directamente al sumo pontífice solicitándole que se involucre con la interpelación a las autoridades argentinas.
Un panorama lleno de carencias
De hecho, AI se ocupó de organizar su carta según cada uno de los lugares o encuentros programados para León XIV con el fin de exponer en detalle la situación concreta de los derechos humanos en el país.
En el posteo en X donde difundió el texto, la organización advierte de hecho que «en Argentina, 1 de cada 5 personas con trabajo vive en un hogar pobre. Y el gasto público cayó un 37% en términos reales entre 2023 y 2026. Ante la visita del Papa León XIV, le acercamos una carta abierta: los derechos humanos y la dignidad deben estar en el centro», advirtió la organización.
Tras la bienvenida al santo padre, el texto advierte que su visita “representa una oportunidad especialmente significativa para poner en el centro del debate público la dignidad humana, la solidaridad y la responsabilidad de los Estados de proteger los derechos de todas las personas”.
Con ese punto de partida, AI traza un recorrido histórico muy crítico de la gestión de Javier Milei que describió como un proceso de retroceso en la protección social y en las garantías civiles, aunque aclaró que reconoce los desafíos económicos que enfrenta el país y la necesidad de que las autoridades tomen decisiones para superarlos.
La situación de la Discapacidad
“Ninguna política económica puede desentenderse de sus consecuencias sobre los derechos humanos”, advierte al inicio el texto, que ante la visita del santo padre al Cottolengo Don Orione de Claypole, el lunes próximo, destaca la “profunda preocupación” por la sostenibilidad de las prestaciones destinadas a las personas con discapacidad.
«Las demoras en los pagos estatales, las dificultades de financiamiento de las instituciones y las controversias en torno a la implementación de la Ley de Emergencia en Discapacidad han generado incertidumbre para miles de personas y sus familias», advierte la AI, que incluso destacó que «la propia Conferencia Episcopal Argentina ha advertido sobre la gravedad de esta situación».
«Garantizar los derechos de las personas con discapacidad no constituye una concesión ni un acto de caridad: es una obligación del Estado. Supone asegurar los apoyos necesarios para que cada persona pueda desarrollar su proyecto de vida con autonomía, igualdad y dignidad», agrega la organización.
Preocupación por el trabajo
Otro de los ítems abordados por AI tiene que ver con «el derecho al trabajo digno y a la protección social», a raíz del encuentro del Papa con representantes del mundo del trabajo. La organización evocó aquí «el legado de la encíclica Rerum Novarum de León XIII, que reconoció la dignidad del trabajo y el derecho de los trabajadores a organizarse», destacó en referencia al papa que inspiró a Robert Francis Prevost la elección del nombre para su papado.
«En la Argentina actual, tener empleo no siempre alcanza para superar la pobreza. Al mismo tiempo, las transformaciones en la legislación laboral generan preocupaciones sobre la desprotección frente al despido, las condiciones de trabajo, la negociación colectiva y el ejercicio del derecho de huelga», advirtió la organización, que destacó la situación de los jubilados que «enfrentan dificultades crecientes para acceder a ingresos suficientes que les permitan vivir dignamente» e incluso recordó que muchos «se manifiestan pacíficamente para reclamar mejores condiciones de vida y han enfrentado respuestas policiales desproporcionadas«.
«Creemos que su palabra puede contribuir a recordar que el trabajo, la protección social y el derecho a reclamar pacíficamente son componentes fundamentales de una sociedad que reconoce la dignidad de todas las personas», aseguró la AI en otro palo implícito a la gestión de Javier Milei.
La Conferencia Episcopal convocó a los fieles argentinos al encuentro con el papa León XIV
La situación de la juventud
El tercer bloque de la carta está orientado al encuentro del pontífice con los jóvenes. AI describió también un duro panorama para estas generaciones, ya que enfrentan “importantes obstáculos para estudiar, trabajar y construir un proyecto de vida”, con dificultades concretas en el financiamiento de las universidades públicas y en materia de salud mental.
«La situación de las universidades públicas, las dificultades económicas y los desafíos de salud mental requieren políticas sostenidas que garanticen oportunidades y acompañamiento«, aseveró.
Pero el eje central de esa sección fue el deterioro del clima de debate público durante la gestión de Milei, algo que la organización detectó «en ataques y hostigamiento contra periodistas, organizaciones sociales y personas que ejercen su derecho a manifestarse«.
«Amnistía Internacional ha documentado el uso desproporcionado de la fuerza en manifestaciones pacíficas, así como la expansión de herramientas estatales de vigilancia que plantean serios interrogantes sobre la privacidad, la libertad de expresión y la participación ciudadana», agregó con dureza y advirtió sobre la utilización de la Inteligencia Artificial por parte del Estado, que «debe estar sujeta a controles democráticos, transparencia y garantías efectivas para los derechos humanos», exigió.
«Las personas jóvenes deben poder expresarse, organizarse, disentir y participar en la construcción del futuro sin temor a represalias», concluyó la organización.
Las cárceles y la edad de imputabilidad
La visita del santo padre a la cárcel de Devoto fue otro de los puntos abordados en el documento.
AI recordó que el Gobierno acaba de reducir la edad de imputabilidad penal de 16 a 14 años, una medida que la organización rechaza por considerar que prioriza el castigo sobre la protección de adolescentes. También señaló que la Procuración Penitenciaria —el organismo encargado de controlar las condiciones de detención en las cárceles federales— sigue sin titular designado.
«Las condiciones de detención, el acceso a la salud, la prevención de la violencia institucional y las posibilidades de reinserción social requieren una atención permanente del Estado y mecanismos independientes de supervisión», advirtió la organización, que destacó que «nos preocupa especialmente la reducción de la edad de imputabilidad penal, en un contexto en el que resulta indispensable fortalecer las políticas de prevención, inclusión y protección integral de niños, niñas y adolescentes. Una sociedad comprometida con los derechos humanos debe garantizar justicia y seguridad sin renunciar a la protección de las personas, especialmente durante la infancia», advirtió la entidad.
Preocupación por las minorías
En el tramo final, AI amplió su planteo hacia colectivos que, aunque no forman parte del itinerario oficial del Papa, atraviesan situaciones críticas en la Argentina de Milei. Por ejemplo, AI denunció los recortes presupuestarios en políticas de prevención y atención de la violencia de género, el debilitamiento de la Educación Sexual Integral (ESI) y la reducción de programas de prevención del embarazo no intencional en la adolescencia.
También expresó su preocupación por los discursos que estigmatizan a las personas LGBTI+ y por las restricciones al acceso a derechos de las personas migrantes. «En todos estos casos, el principio debe ser el mismo: ninguna persona puede ser privada de sus derechos o tratada como menos digna por su género, orientación sexual, identidad, nacionalidad o situación social, enfatizó la organización.
Para el cierre, AI Ie pidió al suo pontífice que aproveche sus encuentros con las autoridades y la sociedad argentina para promover el trabajo digno, la justicia social, la protección de los sectores vulnerables, la libertad de expresión y el derecho a la protesta pacífica, y para “rechazar toda forma de violencia, discriminación y exclusión”.
«En un tiempo en el que las sociedades enfrentan profundas divisiones, creemos que su visita puede contribuir a recuperar un principio esencial: la dignidad humana debe estar por encima de cualquier diferencia política, económica o social», destacó la organización, que consideró que «los derechos humanos no son un obstáculo para el desarrollo de un país. Son una condición indispensable para construir una sociedad democrática, justa y verdaderamente libre».
«Confiamos en que su presencia y su palabra puedan contribuir a que las voces de quienes más necesitan ser escuchados ocupen un lugar central en el debate público argentino», concluyó el texto.
Antes de venir al país, el Papa retomó la Doctrina Social de la Iglesia en su última audiencia










