La Libertad Avanza (LLA) sufrió este domingo una derrota en Bariloche, en lo que puede considerarse la primera prueba electoral de la carrera hacia los comicios presidenciales del año próximo, donde quedó tercera en la elección de convencionales constituyentes de la ciudad, un revés definitivo para la estrategia territorial impulsada por Martín y Eduardo “Lule” Menem.
Contundente triunfo del oficialismo local
La lista Estamos Haciendo Bariloche, integrada por el partido provincial Juntos Somos Río Negro y el espacio del intendente Walter Cortés, obtuvo cerca del 40% de los votos, de acuerdo con los últimos datos del escrutinio provisorio.
El resultado permitió al armado promovido por el gobernador Alberto Weretilneck asegurarse ocho de los 15 convencionales que tendrán a su cargo la reforma de la Carta Orgánica Municipal.
En segundo lugar quedó Fuerza Bariloche, alianza que reunió al Partido Justicialista y a otros sectores del peronismo, con cerca del 19% de los sufragios, aunque otro sector peronista compitió por fuera de esa coalición.
La Libertad Avanza (LLA) apareció recién en el tercer lugar, con poco más del 14% de los votos, a más de 25 puntos del oficialismo municipal y provincial. El espacio libertario consiguió dos convencionales, frente a los ocho de la alianza ganadora y los tres del peronismo.
El fracaso libertario
La elección representaba una prueba para el armado territorial de La Libertad Avanza, que en Bariloche compitió con una alianza que incluyó al PRO, el partido CREO Río Negro y a sectores vecinalistas.
Sin embargo, la lista encabezada por Martín Govetto quedó relegada al tercer lugar y no logró ubicarse como principal alternativa al oficialismo local.
El resultado también impactó en el debate interno del Gobierno nacional sobre la estrategia electoral de cara a 2027, en medio de las diferencias entre quienes promueven listas propias de LLA y quienes impulsan acuerdos más amplios con gobernadores aliados y dialoguistas.
Concretamente, la derrota en Bariloche debilitó la posición de los Menem, que se muestran más reticentes a cerrar acuerdos anticipados con mandatarios provinciales para preservar candidaturas propias en la mayor cantidad de distritos.
Del otro lado, dirigentes como Luis “Toto” Caputo, Diego Santilli, Santiago Caputo y Patricia Bullrich se inclinan por acelerar negociaciones políticas y electorales con los gobernadores aliados, también en función de la discusión por la suspensión de las Paso.
La elección dejó como saldo una victoria amplia del oficialismo provincial y municipal, un segundo lugar para el peronismo pese a sus divisiones, que posiciona al partido con expectativas para las elecciones provinciales del año próximo, y lejano un tercer puesto para La Libertad Avanza, que quedó lejos de disputar el poder en el principal distrito electoral de Río Negro.
