El Gobierno cedió a las presiones de EE.UU. y modifica la Ley de Defensa de la Soberanía

El Ejecutivo relaja el régimen de sanciones que dispone la norma para evitar que las empresas filiales que operan en las islas sean alcanzadas por las penalidades.

El Gobierno cedió a las presiones de EE.UU. y modifica la Ley de Defensa de la Soberanía

El presidente Milei junto al subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, en su reunión del viernes pasado.

La visita relámpago al país del subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, la pasada rindió sus frutos: hoy se confirmó que el Gobierno cedió a las presiones y modificó el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, conocido como “Ley Malvinas”, relajando las sanciones a las empresas que operen en las islas, algo que era el centro de la iniciativa.

Los cambios en cuestión

Si bien la propuesta sigue siendo debatida este martes en un plenario de las comisiones de Defensa, Legislación Penal y Relaciones Exteriores, ya desde temprano trascendió que la Casa Rosada decidió hacer múltiples cambios al proyecto original a pedido de la administración d Donald Trump.

Según lo confirmado por fuentes legislativas, el Gobierno admitió que se limiten las sanciones a las empresas que operen ilegalmente en el archipiélago, ya sea en forma directa, como proveedora o accionista directa de la iniciativa, eximiendo a los subsidiarios, filiales o accionistas que no tengan una participación relevante en las exploraciones.

Vale decir, cedió en el punto central de la mega norma, que era ampliar las sanciones ya contenidas en la Ley 26.659, sancionada en 2011, que disponía penalidades no sólo para las empresas que realicen actividades de exploración o explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina sin contar con la debida habilitación de la autoridad nacional competente, sino también sobre sus accionistas, así como sobre aquellas personas o empresas que brinden apoyo económico, financiero, logístico, técnico o de asesoramiento.

La versión original del proyecto anunciado por el presidente Javier Milei en la cadena nacional el 4 de septiembre se proponía precisamente ampliar esas sanciones. Ahora, la nueva versión presentada en las comisiones de Defensa, Legislación Penal y Relaciones Exteriores por el oficialismo restringe las prohibiciones sobre proveedores, filiales y accionistas de las firmas que participen en proyectos en Malvinas, sin autorización nacional. Ahora, para sancionar a un proveedor, la flamante norma exigirá que los bienes o servicios sean indispensables para la actividad ilegal y que este conozca, o no pueda razonablemente desconocer, su destino. También quedan exceptuados determinados accionistas minoritarios, con participaciones de hasta el 2%, y fondos de inversión que no tengan poder de decisión sobre los activos.

Modificaciones en las multas

Al mismo tiempo, el Gobierno también avanzó con cambios con las sanciones previstas en la ley, específicamente en el capítulo de las multas, aunque no necesariamente para reducirlas. Para quienes celebren nuevos contratos con empresas sancionadas, se establece una multa de entre dos y cuatro veces el beneficio indebido obtenido. Si no puede determinarse ese monto, la sanción será de entre 2000 y 40.000 barriles de petróleo, el doble de la escala original.

En cambio, la pena mínima de prisión para proveedores de bienes o servicios esenciales baja de cinco a dos años. También se incorpora un agravante para los delitos que provoquen daños ambientales graves. El dinero recaudado por las multas deberá destinarse al Ministerio de Defensa para el reequipamiento militar y el desarrollo de infraestructura estratégica.

Con estas modificaciones, la gestión de Milei busca atender las preocupaciones de la Casa Blanca, que expresó por múltiples canales su malestar con la posibilidad de que las penalidades propuestas en el proyecto original alcancen no solo a las firmas que operan en Malvinas sino también a filiales, intermediarios financieros, accionistas y proveedores de las firmas implicadas.

 

Se define el futuro de la ley de Defensa de la Soberanía Nacional de Malvinas

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