La fuga del ex candidato presidencial del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, a Estados Unidos es el último capítulo de una novela de terror para el gobierno de Javier Milei que va camino a convertirse en un nuevo conflicto diplomático internacional, empezando porque el mandatario argentino se sigue negando a reconocer el triunfo de Luis Inácio “Lula” Da Silva en los comicios presidenciales de Brasil el domingo pasado.
La hipótesis del paso por el país
Ocurre que, tal como admitieron voceros del actual senador prófugo de la Justicia brasileña, Bolsonaro podría haber llegado a Estados Unidos a través de Argentina. Se afirma incluso que el plan de huida de Brasil habría sido organizado por presidente norteamericano Donald Trump, cuyo mayor aliado en la región es el argentino Milei.
Desde la mañana, el sitio Infobae informó que el excandidato habría huido de Brasil por tierra hacia la Argentina a la madrugada para volar desde nuestro país hacia Estados Unidos. La Policía Federal brasileña incluso investiga si Bolsonaro intentó viajar desde Argentina en un avión Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa Baires Fly S.A, que partió anteanoche desde Aeroparque y aterrizó en las primeras horas del día en Puerto Iguazú.
Si se llegara a confirmar la hipótesis, que fue negada enfáticamente por el Gobierno argentino, sería un escándalo de proporciones internacionales, con potenciales repercusiones judiciales ya que Bolsonaro tenía una restricción impuesta por el juez Alexandre de Moraes para salir del país, en una investigación por presunto lavado de dinero y evasión de divisas.
El propio presidente Lula da Silva cuestionó con dureza el escape de su rival electoral. “El ciudadano que sale escondido de su país es porque debe algo o tiene miedo de algo. Y no vaya a decir allá afuera que Brasil no tiene democracia. Si no tuviese democracia, un miliciano no podría ser candidato a la presidencia. Lamento la falta de respeto que él tuvo con sus electores y con la democracia”, afirmó el mandatario reelecto el domingo, que este martes agradeció las felicitaciones ofrecidas por dirigentes peronistas como Sergio Massa, Alberto Fernández y Eduardo Duhalde.
La palabra del Gobierno
Sin pronunciarse aún por el triunfo de Lula da Silva, el Gobierno salió a criticar la ofensiva judicial contra Bolsonaro, que intentó vincular a la administración del Partido de los Trabajadores (PT), para desligarse de las acusaciones en su participación en el escape. “Las suspicacias que están generando desde Brasil exceden a la cordialidad del vínculo que manteníamos hasta entonces”, expresó un integrante de la mesa política libertaria.
La propia Dirección Nacional de Migraciones anunció tempranamente que “no hay registros” del ingreso de Bolsonaro a la Argentina luego de que Paulo Teixeira, diputado del Partido de los Trabajadores (PT), denunciara que el líder del Partido Liberal se refugió en nuestro país tras haber sido intimado por la Policía Federal de Brasil a entregar sus pasaportes.
Poco después, el vocero presidencial, Adrián Ravier, descartó que Bolsonaro haya pasado por nuestro país para partir luego hacia Estados Unidos con su familia. “No hay ningún pedido de asilo, con lo cual, no hay nada más que agregar”, sostuvo en la conferencia de prensa.
Sin embargo, la tropa digital libertaria, se mostró activa en la defensa de Bolsonaro. Incluso, el propio asesor presidencial, Santiago Caputo, publicó una sugestiva imagen de la película “El Gran Truco”, dirigida por Christopher Nolan, que trata sobre un genio del ilusionismo, en su cuenta de X, en una alusión obvia a la capacidad del senador de eludir la justicia de su país.
Ravier confirmó que no habrá comunicado oficial: “Lula tampoco saludó a Milei”»
La resistencia a reconocer a Lula
Todo se complica porque el presidente Javier Milei se sigue negando a reconocer el triunfo de Da Silva en los comicios del domingo, donde el actual mandatario le ganó a su socio regional Bolsonaro por más de 4 millones de votos.
«Se tomó nota del resultado electoral de Brasil«, se limitó a señalar Ravier cuando le consultaron en la conferencia de prensa por el triunfo de Da Silva, después de haber omitido mención alguna a la situación. Ante la insistencia de los periodistas en la Casa Rosada, el portavoz ensayó una explicación sobre la decisión de no pronunciare oficialmente sobre el acto electoral en el país vecino, que es el principal socio comercial de la Argentina.
«Cuando en 2023 Javier Milei fue electo no hubo ningún gesto del presidente Lula para saludarlo personalmente ni nada. Por ahora no hay ningún comunicado que vayamos a realizar«, anticipo Ravier, faltando nuevamente a la verdad, ya que Lula publicó un posteo en X la noche del 19 de noviembre del 2023 admitiendo el triunfo de Milei y señalando que «la democracia es la voz del pueblo». Incluso le deseó “buena suerte y éxito al nuevo gobierno. Argentina es un gran país y merece todo nuestro respeto. Brasil siempre estará a disposición para trabajar junto con nuestros hermanos argentinos«, escribió entonces Lula.
Pese a ello, Ravier aseguró que ni siquiera habrá un comunicado formal de Cancillería sobre el tema, aunque aseguró que esta actitud no debería afectar los vínculos bilaterales con el principal socio comercial del país. «Del lado argentino la diplomacia continúa, las relaciones comerciales continúan y no esperamos que nada de esto cambie», repitió antes las consultas de la prensa.
Los ataques de las «fuerzas del cielo»
A diferencia del resto de los presidentes sudamericanos, Milei hizo campaña activamente por Bolsonaro y en los últimos días profundizó sus ataques contra Lula, incluso en el día previo a los comicios del domingo. Pero además de desconocer el triunfo de Lula, sus tropas libertarias salieron a poner en duda la legitimidad de los comicios presidenciales del vecino país, además de acusar al gobierno de Lula de estar detrás de la supuesta persecución a Bolsonaro.
“Tenía muchas ganas de que ganara Flávio Bolsonaro. Vamos a ver qué pasa porque hay muchos cuestionamientos de cómo fue el proceso electoral”, sostuvo Santiago Oría, el director de audiovisuales del Ejecutivo, en una visita a un programa de TV.
“A Flávio Bolsonaro lo votaron 60 millones de personas. A menos de 24 horas de perder, Lula mandó a meterlo preso. Sin motivo. Y a ningún medio o político argentino de esos que les gusta hablar de las instituciones parece importarle. Son realmente patéticos”, escribió en X Agustín Romo, vicepresidente segundo de la legislatura bonaerense por LLA.
La diputada Lilia Lemoine, que habla por Karina Milei, no fue tan categórica para desmentir las versiones y argumentó que un eventual asilo político a Bolsonaro sería menos grave que el salvoconducto que Alberto Fernández le dio al expresidente boliviano Evo Morales.
Otro karinista, el ex secretario de Comunicación Javier Lanari -que está en el directorio del Banco Nación – también habló de una persecución política. “La única promesa de campaña que cumplió Lula: perseguir y meter preso a su rival. Una amenaza fascista mirando a cámara. Qué dirían los republicanos y bien pensantes si fuera al revés. Ah pero al menos no gobierna la derecha”, escribió lleno de ironía.
Lo que nadie duda es que las consecuencias que este capítulo insólito en las relaciones bilaterales con Brasil serán negativas, con un “clima de negocios” en su máximo deterioro. Vale recordar que Bolsonaro es investigado en dos causas judiciales, acusado por lavado de dinero, entre otros delitos.
La percepción de la ciudadanía
Para colmo, una encuesta de la consultora QSocial reveló que el 68% de los argentinos considera que el presidente Milei debería reconocer públicamente el triunfo electoral de Lula da Silva en Brasil, mientras que el 62% cree que el mandatario argentino tendría que tomar la iniciativa para normalizar las relaciones diplomáticas con el país vecino.
El estudio realizado el lunes -un día después del ballotage en Brasil-, sobre 1.100 casos a nivel nacional, revela que apenas el 16% de los consultados considera que Milei no debería reconocer la reelección de Lula, mientras que otro 16% no tiene una posición definida.
Uno de los datos más significativos del estudio aparece al analizar las respuestas según el voto de 2023, ya que el reclamo de un reconocimiento a Lula también alcanza al 72% del electorado de Patricia Bullrich e incluso al 37% de los votantes de Milei.
Rechazo a los modos del Jefe de Estado
La encuesta también registra un amplio rechazo a determinadas conductas del Presidente en materia de política exterior y comunicación pública: el 65% de los consultados desaprueba que Milei intervenga en las elecciones de otros países, frente a un 18% que aprueba esa conducta. Por otra parte, el 69% desaprueba el modo en que el mandatario trata al periodismo, mientras que el 25% lo aprueba.
Cuando se les plantea si el Presidente debería priorizar una buena relación con otros países independientemente de la ideología de sus gobiernos, el 70% se manifiesta de acuerdo con esa posición, frente al 18% que considera que debe marcar sus diferencias ideológicas aunque eso afecte las relaciones internacionales.
Ese criterio también alcanza a una parte importante del electorado oficialista: el 53% de quienes votaron a Milei en 2023 considera que deben privilegiarse las buenas relaciones internacionales por encima de las diferencias ideológicas -entre los votantes de Bullrich ese porcentaje asciende al 71%, mientras que entre quienes apoyaron a Massa llega al 88%-.
El estudio también revela que el 37% de los votantes de Milei desaprueba su trato al periodismo, porcentaje que asciende al 64% entre quienes votaron a Bullrich y al 99% entre los electores de Massa.
La oposición reclama explicaciones al Gobierno por el posible paso de Bolsonaro por el país









