El Gobierno nacional enfrenta nuevas dificultades para avanzar con dos de sus principales iniciativas políticas: Ficha Limpia y la reforma electoral. Mientras sectores aliados reclaman que el proyecto para impedir candidaturas de dirigentes condenados vuelva a debatirse en el Senado, la Casa Rosada intensifica las negociaciones con gobernadores para reunir apoyos que permitan destrabar cambios en el sistema electoral.
La situación expone una creciente tensión entre el oficialismo y parte de los bloques dialoguistas, que cuestionan la decisión de vincular el tratamiento de Ficha Limpia con una reforma política más amplia que incluye modificaciones en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la Boleta Única de Papel y el funcionamiento de los partidos políticos.
Reclamos por Ficha Limpia
El malestar quedó expuesto durante una reunión realizada esta semana entre representantes del oficialismo y bloques aliados en el Senado.
Según trascendió, la presidenta del bloque libertario, Patricia Bullrich, reconoció que el oficialismo no avanzará con la convocatoria de la comisión de Asuntos Constitucionales mientras no existan los votos necesarios para aprobar el paquete completo de reforma política.
La postura generó fuertes cuestionamientos entre legisladores dialoguistas, que sostienen que Ficha Limpia cuenta con respaldo suficiente para avanzar de manera independiente.
La iniciativa busca impedir que personas con condenas confirmadas en segunda instancia por delitos de corrupción puedan competir por cargos electivos nacionales.
En el PRO consideran que existen condiciones para retomar el debate. El senador nacional Martín Goerling, representante de Misiones, trabaja junto a otros legisladores en un borrador de dictamen con el objetivo de acelerar el tratamiento del proyecto.
La presión también responde al peso simbólico que adquirió Ficha Limpia dentro de la agenda pública. Tras el fracaso legislativo de 2025, distintos sectores de la oposición responsabilizaron al oficialismo por no garantizar los acuerdos necesarios para su aprobación.
Santilli busca respaldos para la reforma
Mientras tanto, el ministro del Interior, Diego Santilli, continúa una ronda de reuniones con gobernadores para intentar reunir apoyos que permitan avanzar con la reforma electoral impulsada por la administración de Javier Milei.
El próximo martes mantendrá encuentros con los gobernadores Leandro Zdero, de Chaco, y Marcelo Orrego, de San Juan, ambos considerados aliados del Gobierno nacional.
La agenda de negociaciones también incluye conversaciones con otros mandatarios provinciales, entre ellos Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Raúl Jalil, de Catamarca; Rolando Figueroa, de Neuquén; y Gustavo Sáenz, de Salta.
El principal objetivo de la Casa Rosada es avanzar con cambios en el régimen de las PASO, una de las prioridades políticas del oficialismo desde el inicio de la gestión.
Las PASO, el punto más sensible
La eliminación de las primarias continúa siendo el aspecto más controvertido de la reforma.
Ante la falta de consensos, el Gobierno comenzó a flexibilizar su posición inicial y analiza alternativas para acercar posiciones con los bloques dialoguistas.
Entre las opciones aparece una propuesta impulsada por el senador radical Eduardo Vischi, que plantea convertir las PASO en un mecanismo optativo en lugar de eliminarlas por completo.
La iniciativa permitiría que los partidos sin competencia interna no deban participar de las elecciones primarias y contempla cambios organizativos destinados a reducir costos electorales.
Una agenda legislativa trabada
Además de las PASO, la reforma electoral incluye otros cambios relevantes. Entre ellos figuran la incorporación de un casillero para votar lista completa en la Boleta Única de Papel, modificaciones en el financiamiento partidario y el proyecto de Ficha Limpia.
Sin embargo, la falta de acuerdos políticos mantiene paralizada buena parte de la agenda institucional que impulsa el Gobierno.
La situación genera preocupación dentro del oficialismo, que observa cómo iniciativas consideradas estratégicas acumulan demoras mientras crecen las diferencias con sectores que hasta ahora acompañaban buena parte de las reformas promovidas por la Casa Rosada.
En ese contexto, las próximas semanas serán determinantes para saber si el Gobierno logra reunir los apoyos necesarios para avanzar con sus proyectos o si Ficha Limpia y la reforma electoral continúan atrapadas en las negociaciones parlamentarias.
